A tres semanas de la reunión entre el presidente Mauricio Macri y el papa Francisco en Roma, el diputado porteño Gustavo Vera, amigo personal del sumo pontífice, reveló cuáles fueron los dos motivos que alejaron a ambos jefes de Estado. "Fueron dos desaires; después no se puede reclamar una foto", afirmó en diálogo con InfobaeTV el legislador, que volvió hace 10 días de una visita al Vaticano, donde fue alojado en Santa Marta.

Además, el propio Vera reconoció la existencia de un respaldo de parte de un sector de la Iglesia –del que no sería ajeno Francisco- a Milagro Sala, la activista kirchnerista que está detenida en Jujuy acusada de asociación ilícita y que fue arrestada luego de una protesta social. "Acá no puede haber xenofobia y tampoco empezar la lucha contra la corrupción con Sala o los trapitos. Hay que pelear contra la mafia en serio", afirmó.

Según Vera, los motivos que alejaron a Macri del papa Francisco fueron el rechazo de una invitación a una reunión con alcaldes a la que había sido invitado personalmente el entonces jefe de gobierno, y su negativa a una gestión personal desde el Vaticano en plena transición para que Cristina Kirchner y el presidente electo pudieran hacer una transmisión de mando.

"La denuncia que se presentó en medio de las negociaciones que el papa Francisco estaba haciendo para acercar a las partes abortó cualquier intento de acercamiento. Eso estuvo mal. Si el Papa interviene y aconseja, lo mínimo que se tiene que hacer es escuchar. Después no se puede reclamar una foto con Francisco", afirmó Vera en los estudios de InfobaeTV.

"No se puede reclamar una foto con Francisco si hay un desaire y otro desaire. Tampoco es 'voy a visitar al Papa de paso' cuando voy a Davos", continuó.

Sobre el tema Milagro Sala, Vera resaltó que tanto el presidente de la Pastoral Social de la Iglesia en la Argentina, obispo Jorge Lozano, como los Sacerdotes en Opción por los Pobres y otros sectores eclesiásticos cercanos a Francisco apoyan a Milagro Sala. "La preocupación que expresó Lozano es que no caigamos en una posición de darwinismo social. El tema es por dónde se empieza la lucha contra la corrupción. Es quién define si la mafia es el trapito o la organización social o los verdaderos delincuentes".