El presidente Mauricio Macri habla durante una conferencia (Imagen de archivo) Veronica Jacobson 162
El presidente Mauricio Macri habla durante una conferencia (Imagen de archivo) Veronica Jacobson 162

El presidente Mauricio Macri fue sometido hoy a una serie de "controles aeróbicos rutinarios para evaluar su estado físico debido a la habitual actividad deportiva que realiza en su tiempo libre".

La información fue dada a conocer esta mañana por el área de comunicación de Presidencia; en el texto que detalló la actividad se apuntó que el examen se realizó "en un sanatorio porteño", aunque no se precisó en cuál. Sin embargo después trascendió que el estudio se desarolló en la Fundación Favaloro.

Según la descripción del análisis médico, Macri fue sometido a una ergometría: "El jefe de Estado hace anualmente estos controles que consisten, entre otros, en actividad sobre una cinta durante los cuales se evalúan respuestas físicas y cardíacas".

"Hay que hacerse los chequeos todos los años, estoy muy bien"

Los estudios al Presidente se extendieron por aproximadamente dos horas y al salir Macri pronunció una breve frase ante la prensa que lo esperaba en las puertas de la clínica ubicada en el barrio de Monserrat: "Hay que hacerse los chequeos todos los años, como corresponde. Estoy muy bien"..

 Presidencia 162
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El centro hospitalario emitió un comunicado en el que informó que el Jefe del Estado "se realizó los estudios médicos habituales que forman parte del control anual de salud en el Centro de Vida de la Fundación Favaloro por indicación de la Unidad Médica Presidencial".

El parte fue firmado por los médicos Cristian Fuster, director del Hospital Universitario Fundación Favaloro, y por Oscar Méndiz, jefe del Departamento de Cardiología.

El jefe de Estado es aficionado al fútbol y suele jugar partidos con sus amigos; de hecho, ayer mismo volvió a utilizarse la cancha de la Quinta de Olivos: funcionarios del gobierno nacional y porteño y dirigentes del macrismo vistieron camisetas de Boca y River y protagonizaron un "superclásico".

La novedad de ese encuentro fue que el Presidente no participó: en principio estaba previsto que jugara, pero finalmente eso no sucedió. En la decisión de someterse al chequeo médico tal vez esté la explicación de la ausencia.

Lo que está claro es que el fútbol volverá a ser una actividad habitual en la residencia presidencial, donde el campo de juego había dejado de utilizarse desde la muerte de Néstor Kirchner: una vez que tenga el apto médico, el flamante jefe de Estado seguramente será un habitué de los picaditos nocturnos.