Yésica Uscamayta tenía 26 años y era estudiante de la Facultad de Periodismo de La Plata 162
Yésica Uscamayta tenía 26 años y era estudiante de la Facultad de Periodismo de La Plata 162

Este sábado la Justicia de La Plata imputó por "homicidio culposo" a los cuatro organizadores de la fiesta clandestina en la que Yésica Emilia Uscamayta Curí, de 26 años, murió ahogada en una pileta de una casa quinta. El padre de la joven ya se había referido al hecho y, mientras la Justicia se encuentra investigando lo sucedido y circulan distintas versiones, la madre, Eugenia Curi, emitió sus primeras declaraciones.


"Estamos averiguando qué pasó", dijo la madre de la joven. "Ella salió a divertirse, nunca pensé que le iba a pasar eso". Explicó que su hija no sabía nadar y que asistió a la fiesta con su hermano Cristian. Además, confirmó la versión que indica que un patovica la pateó y agregó: "Cuando la sacaron de la pileta la dejaron tirada y la policía la encontró en la calle". "La tiran, la sacan, la quieren recomponer, la sacan afuera y la dejan tirada", precisó Curi.


"En un momento ella se perdió, mi hijo pensó que se había venido a la casa, él vino y vio que no estaba. Cuando fue a buscarla, la policía venía a avisar que estaba muerta", relató la mujer en diálogo con TN. Por último, manifestó que tanto ella como su marido no estaban al tanto de la existencia de ese tipo de encuentros y que, cuando tomaron conocimiento el día anterior, no le dieron mayor importancia.



Juan Ustamayta, padre de la víctima, había apuntado contra el personal de seguridad del evento. "Un chico le estaba dando reanimación y le dieron una patada. Y a mi hija también. Estaba con vida. Los sacan a la calle y le hacen abandono de persona", dijo en declaraciones a A24. "Voy a ir hasta el fondo, hasta las últimas consecuencias. No tengo nada que perder. Alguien tiene que pagar", expresó.


La Justicia investiga no sólo a los responsables del hecho sino el rol que tuvo el municipio platense en los controles de este tipo de eventos, que se difunden a través de las redes sociales o el boca en boca.


La Subsecretaría de Control Urbano precisó que enviaron al dueño del lugar dos advertencias que no fueron contestadas, por lo que, al notar que el encuentro estaba en marcha, los inspectores procedieron a la clausura del lugar. Sin embargo, dos horas después, los mismos funcionarios observaron que la fiesta continuaba a pesar de la faja de clausura.


Por su parte, el juez de Garantías de La Plata, César Melazo, acusó a las autoridades de recibir sobornos para permitir la celebración y pidió "escarmiento a los coimeros imbéciles que nada hicieron policía municipal y control urbano".