Corazón gigante: Gustavo Bou ayudó a los inundados de su Concordia natal

En medio de la desesperante realidad que azota a los habitantes de Concordia, el goleador de Racing se puso a disposición para colaborar. "La mayoría de mis conocidos están bajo el agua", expresó con tristeza. El club abrió sus sedes para juntar donaciones

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La localidad entrerriana de Concordia sufre las devastadoras consecuencias de una inundación histórica. La ciudad está en estado de emergencia hace unos cuantos días y uno de sus personajes ilustres, Gustavo Bou, se puso al frente de las tareas de colaboración para socorrer a los más afectados.


Mientras el plantel de Racing aprovecha las vacaciones de fin de año, el goleador viajó inmediatamente a su provincia natal para asistir a los seres queridos y vecinos del barrio Nebel, uno de los más afectados por el desborde del agua. Como uno más, participó en diversas actividades de responsabilidad social.


El atacante de la Academia de 25 años, que suena fuerte para reforzar a equipos del extranjero, explicó sus sensaciones en un momento tan delicado. "A mis amigos los sacó el agua, por eso están en mi casa. La mayoría de mis conocidos del barrio también estaban bajo el agua. Siento mucho ver a mi barrio y a mi ciudad así. Estoy a disposición para ayudar con lo que haga falta", manifestó ante los medios de prensa.


 Télam 162
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Dueño de un corazón gigante, la Pantera se encargó de recibir las donaciones que llegaron para los damnificados procedentes del club de Avellaneda, a través del trabajo del departamento Racing Solidario. "Tenemos que ayudarnos entre todos, eso nos va a hacer más fuertes. Todo el país nos está ayudando", continuó.


Racing abrió las puertas de las sedes de Avellaneda y Villa del Parque para recolectar los elementos más necesarios para las víctimas de la salvaje inundación: frazadas, sábanas, colchones, alimentos no perecederos y artículos de limpieza. Además, Bou coordinó la entrega de donaciones en el barrio La Bianca de Entre Ríos.


"Hace dos días estuve recibiendo un premio muy lindo (por ser el goleador de la última edición de la Copa Libertadores) y ahora llegar a Concordia y encontrarme con esta realidad es muy duro. Ahora me doy cuenta qué es la vida. Hoy podés estar arriba y mañana, abajo", cerró su discurso cargado de tristeza.