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El sheikh Hassan Nasrallah, mandamás del grupo libanés, usualmente promete venganza basada en el "ojo por ojo" cuando alguno de sus cuadros terroristas es abatido. También en esta oportunidad, ante la muerte de Samir Kuntar, ha repetido sus discursos amenazando con desatar "una tormenta de fuego" sobre Israel. Sin embargo, sus bravuconadas son cada vez menos creíbles y en este caso, apresuradas.

El Ejercito Libre Sirio (ELS) se ha hecho cargo de la autoría del ataque del pasado fin de semana en el que fue abatido Kuntar, dando así por tierra con lo que las conjeturas de Nasrallah sobre una operación israelí en contra de su comandante en el Golán.

Como sea que sucedió, hayan sido los rebeldes sirios o los israelíes, lo cierto es que Kuntar está neutralizado, y Nasrallah debería ser más cuidadoso en sus movimientos y declaraciones pues lo último que necesita es crear un nuevo conflicto con Israel.

El grupo político-terrorista es rechazado por la mitad de los libaneses

Escoger un curso de colisión con los israelíes pondría a Hezbollah no solo militarmente ante el ridículo y una casi segura derrota militar con el consiguiente desastre para el Líbano. Nasrallah estaría jugándose también su liderazgo interno en la arena política libanesa en un momento crucial, ya que luego de más de dos años de acefalía presidencial se está ante la posibilidad concreta de elegir un presidente en Beirut, y peor aún, pondría en juego hasta la propia supervivencia de su grupo político-terrorista que es rechazado por la mitad del pueblo libanés.

La información del diario libanés An-Nahar es que la única reacción de los chiitas de Hezbollah ante la baja de uno de sus hombres más emblemáticos (el druso Samir Kuntar) se ha limitado al lanzamiento de un puñado de cohetes disparados desde el sur de Tiro al oeste de Galilea entre el domingo y el lunes.


Samir Kuntar fue condenado por el asesinato de cuatro israelíes 163
Samir Kuntar fue condenado por el asesinato de cuatro israelíes 163

Muchos creyeron que esas acciones eran un anticipo de la represalia que vendría por la muerte de Kuntar. Sin embargo, Nasrallah es un gran estratega que mantiene el liderazgo por sus aciertos tácticos y por el abierto apoyo de Teherán a la organización terrorista que conduce. A pesar de la gran caída de su imagen desde la intervención de Hezbollah en la guerra civil siria (lo que mando a pique su imagen en muchos árabes musulmanes), nunca comprometería sus planes por la muerte de un veterano terrorista en la lucha contra Israel, aunque Kuntar haya sido el ex detenido libanés que paso mayor cantidad de años en una cárcel israelí por el crimen de un padre de familia, sus dos hijas pequeñas y un policía en 1979 Kuntar -cumplió 29 años de prisión por esos crímenes- fue liberado después de la guerra de 2006 entre Hezbollah e Israel en un intercambio por los cuerpos de dos soldados israelíes asesinados por Hezbollah.

Samir Kuntar no era un cuadro alto ni un modelo de comandante exitoso

Kuntar, un asesino sin peso político

Por otra parte, Samir Kuntar, no era un cuadro alto ni un modelo de comandante exitoso dentro del grupo chiita. Era un druso del Chouf que combatió para el Frente de Liberación de Palestina cuando cometió esos crímenes contra la familia israelí. Al quedar en libertad, Kuntar se incorporó a las filas de Hezbollah, y cuando comenzó el conflicto en Siria fue encargado de la conformación de una fuerza de resistencia antiIsraelí en los Altos del Golán.

Hay informes contradictorios en cuanto a su éxito como comandante militar en el Golán. Se atribuyo a su organización varios ataques desde diciembre de 2013, uno de ellos con bomba contra un jeep del Ejército israelí al norte del Golán, que se produjo cuatro días después de que Hassan Laqqis, un alto comandante de Hezbollah, fuera muerto a tiros en el sur de Beirut.

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A Kuntar se le adjudicó también la planificación de otra oleada de ataques entre febrero y marzo de 2014 a lo largo de la línea de Alfa, que separa el Golán desde la zona de seguridad patrullada por la ONU e Israel. Los ataques, que fueron en respuesta a un ataque aéreo israelí contra un depósito de armas de Hezbollah en el Valle de Bekaa el 24 de febrero de ese año, dejaron un saldo de cuatro soldados israelíes heridos en una emboscada con bomba al costado del camino sobre un vehículo militar también en la ruta que va al norte del Golán.

Independientemente de "las cuestionadas capacidades" de Kuntar como comandante de campo de Hezbollah, el terrorista era un ícono de la resistencia antiisraelí y, como druso, simbolizaba la unidad sectaria que le interesaba mostrar a Nasrallah en la lucha contra el Estado judío.

Sin perjuicio de todo esto, el diputado de Hezbollah, Ali Ammar, declaró a la cadena de televisión Al Manar (órgano de prensa oficial de Hezbollah) que la muerte de Kuntar será vengada por los medios y en el momento que se consideren oportunos.

Hezbollah no desea un conflicto abierto con Israel

Represalias leves

Según informes del ejército libanés, el ataque hacia Israel se produjo con tres cohetes Grad de 122 mm y fue reivindicado por el Frente Popular para la Liberación de Palestina. Los israelíes respondieron con ocho proyectiles de mortero de 120 mm disparados desde el puesto fronterizo de Zarit, frente a la localidad libanesa de Marwahine e impactaron en los poblados de Wadi Nafka, al sur de Zibqine. La respuesta y los disparos de obuses demostraron que Israel no está dispuesto a arriesgar aún más la escalada de la situación y todo quedó en unos golpes fuertes del lado libanés de la frontera.

La situación actual es muy similar a lo sucedido luego que un dron israelí diera de baja a Yihad Mughniyeh -hijo del ex jefe militar de Hezbollah Imad Mughniyeh, quien estaba en la lista de alertas rojas de Interpol requerido por la justicia argentina por el ataque en Buenos Aires a la Mutual Israelita AMIA- en un raid el 18 de enero de 2015 en el Golán. Entonces también fueron neutralizados un general iraní y cinco oficiales de Hezbollah.


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Hassan Nasrallah contraatacó 10 días más tarde con un misil antitanque en una emboscada contra un convoy del ejército israelí en la zona de las granjas de Shebaa donde perdieron la vida un oficial y un soldado israelí. Pero no hubo más que eso. Tras la emboscada, el secretario general de Hezbollah dio un discurso declarando que el incidente estaba zanjado. "A partir de ahora, si algún cuadro de la resistencia es asesinado, hacemos responsable a Israel y será nuestro derecho a responder en cualquier lugar en cualquier momento y en la forma que consideremos apropiada", declaro Nasrallah.

La estrategia de defensa de Hezbollah contra Israel puede ofrecer una pista a la respuesta por la muerte de Kuntar. Incluso en un nivel táctico, Hezbollah ha tratado de focalizar la reciprocidad en contra de Israel, pero no desea un conflicto abierto al estilo del de julio de 2006. Hoy no podría afrontarlo sin cerrar el frente sirio, donde lucha a favor de mantener en el poder al dictador Bashar al Assad.

El escenario regional continúa inmerso en la espiral de violencia desatada por los islamistas

Con las miles de bajas sufridas en el conflicto sirio más la durísima disputa en torno a la elección presidencial en el Líbano, tratando de imponer a su candidato cristiano Michel Aoun (quien cada día parece más lejano a ocupar el Palacio Presidencial de Baabda ante el avance de la figura del ex ministro Suleiman Frangieh Jr.), y la decepción y el repudio de la mitad del pueblo libanes hacia Hezbollah, Nasrallah sabe que no es el momento ni la situación para escalar con Israel ninguna crisis.

Mientras tanto, el escenario regional continúa inmerso en la espiral de violencia desatada por los enfrentamientos de los islamistas del califato.

Por estas horas se libran durísimos combates entre el ejerció iraquí y los terroristas del Estado Islámico (ISIS por sus siglas en inglés) dentro de la propia ciudad de Ramadi y, al parecer, un 70 por ciento ha sido recuperada por las tropas del Gobierno de Irak en lo que estaría mostrando las primeras debilidades militares del ISIS, a quien se ve retroceder y replegarse en el terreno por primera vez, luego de su arrolladora ofensiva del último año y medio tanto en Irak como en Siria y el norte de de África.