Aunque cambió el Gobierno, la inflación parece ser, por ahora, un problema que tardará en solucionarse. Así lo dio a entender hoy el vocero de la Cámara Argentina de Supermercados, Fernando Aguirre, al trazar un escenario económico donde los precios de la canasta básica y otros artículos continuarán con las subas que arrancaron en el último tramo de las elecciones presidenciales.

"En los últimos días siguió habiendo una presión inflacionaria que se debió a una emisión de billetes furibunda. No se puede esperar que pase otra cosa más que una suba de precios. Es una consecuencia inevitable. Hay demasiados billetes en el mercado y eso se tiene que ir acomodando", afirmó el vocero supermercadista, al explicar los sensibles aumentos recientes en numerosos productos de consumo popular, como la carne, el pan, los lácteos, entre otros.

Según Aguirre, con los ajustes en las góndolas "algunas empresas se han hecho un colchón muy grande" para capear la devaluación que fue anticipada en plena campaña electoral y que ayer el gobierno de Mauricio Macri hizo efectiva tras la liberación del cepo cambiario. Durante la jornada, el peso argentino alcanzó en el mercado de cambios una cotización de $14,50 por dólar, lo que representa una depreciación de la moneda superior al 40 por ciento.

"Es probable que en los próximos días siga habiendo aumentos. Eso se va a ir frenando un poco si hay un fuerte control de la Secretaría de Comercio. Pero tenemos que olvidarnos de obligar a alguien para que no suba sus precios. Si se termina haciendo eso, es que algo malo pasó", planteó el comunicador de la CAS en diálogo con Luis Novaresio, por radio La Red.

La escalada inflacionaria del último tiempo será el principal tema a tratar en la audiencia del próximo martes en la mencionada secretaría que conduce Miguel Braun, donde se reunirán empresarios de la alimentación, intermediarios y otros jugadores del sector.

La cámara de supermercados chinos Cedeapsa, presidida por Yolanda Durán, reveló que en algunos establecimientos "se recibieron aumentos de hasta el 35 por ciento para productos de tocador y de limpieza, y del 5 al 10 por ciento en lácteos y otros productos perecederos". Por el momento, los socios de esta cámara absorberán los mayores costos, comentaron, aunque no sería sostenible a futuro esa presión.

En vísperas de la audiencia en Comercio, Aguirre expresó sus dudas de que se puedan retrotraer los precios a noviembre, cuando muchos de los precios de consumo masivo todavía permanecían estables. "Habrá que ver caso por caso, la nueva conducción (económica) está dispuesta a hablar con las empresas .En el caso de medicamentos algo se ha hecho, en alimentos y la canasta básica habrá que ver", indicó.

Con respecto al programa Precios Cuidados, que se prorrogó esta semana con una lista de productos más acotada, expresó que "fue una buena herramienta" paliativa pero que ahora "va a sufrir mucho", ya que es "una manera artificial" de ponerle un límite a los incrementos y solo "funciona por un período de tiempo corto".

"Cuando hay una presión de dinero tan grande que está empujando los precios hacia arriba, las empresas no tienen el aliciente para tener los precios congelados. No hay ningún motivo para que se pueda hacer eso, alguien ahí está perdiendo dinero cuando hay una disparada de precios", agregó el supermercadista.

A diferencia de este tipo de planes de asistencia al consumo, Aguirre se mostró con mayores expectativas con el anuncio del gabinete económico de trabajar con metas de reducción de inflación, ya que es un eje de política macroeconómica que "funcionó en muchos países que se han implementado" y "da resultado".

Al ser consultado sobre el perjuicio que podrían sufrir los consumidores con ingresos más bajos, el vocero de la CAS aseguró que "estamos dispuestos a poner el hombro" y a colaborar para que aquello no ocurra en las reuniones junto a los funcionarios del Ministerio de Economía.

"El asalariado es el que termina pagando el pato. Hay que pensar que la gente no pierda poder adquisitivo", dijo. "Lo que vamos a decir es que cuenten con nosotros. No vamos a echar más leña al fuego. Si no sigue habiendo la emisión de billetes probablemente la cosa se vaya acomodando", completo Aguirre.