AP 163
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Las autoridades egipcias afirmaron este lunes que hasta el momento no han encontrado evidencias de un ataque terrorista contra la aeronave rusa de pasajeros que se estrelló en la región del Sinaí, en un hecho en el que murieron las 224 personas que iban a bordo.

Esta versión de El Cairo se contrapone con la hipótesis esgrimida por Moscú y los gobiernos occidentales, quienes dijeron que el Airbus A321 operado por la compañía aérea Metrojet fue probablemente derribado por una bomba.

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A su vez, extremistas del grupo Estado Islámico (ISIS) aseguraron que habían introducido un explosivo a bordo del avión.

Sin embargo, el Ministerio de Aviación Civil de Egipto terminó un informe preliminar sobre el accidente donde indica que hasta el momento no había encontrado evidencias de un acto criminal.

"El comité técnico de investigación hasta el momento no ha encontrado nada que indique una intervención ilegal o una acción terrorista", dijo el ministerio en un comunicado.

El suceso golpeó la industria turística de Egipto, un pilar de su economía. El avión había despegado del complejo turístico de Sharm el Sheij, frente al Mar Rojo, con pasajeros procedentes de Reino Unido y Rusia.

Ambos países suspendieron los vuelos hacia la zona, debido a que se plantearon serias dudas sobre la seguridad del aeropuerto egipcio.

Egipto se enfrenta desde hace dos años a una insurgencia islamista en el Sinaí, que ha matado a cientos de soldados y policías.

En este sentido, la organización yihadista ISIS había dicho que la bomba fue en

respuesta a los ataques aéreos rusos en Siria.

 Reuters 163
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