163
163
 163
163

"A 22 años de tu muerte papá y mi amor por ti seguirá siendo No Negociable. ¡Te quiero mucho, mi viejo! Sólo Dios es tu juez", escribió Sebastián Marroquín, el hijo del narcotraficante más famoso de la historia colombiana.

La dedicatoria acompañaba una imagen partida: de un lado una pintura que muestra a Escobar como el benefactor de Medellín y del otro, al narcotraficante en su rol de padre, con el propio Marroquín. El posteo desató polémica en Facebook.

 163
163

"Pablo Escobar está en el infierno pudriéndose el maldito... Las obras que hizo sólo fueron para comprar soldados para que murieran por él... Aquel que mandó a matar a uno de sus hombres haciendo explotar un avión donde iban niños... es un maldito perro... Cómo alguien puede sentir amor por una mierda como Pablo Escobar... Carajo", escribió un usuario de la red social.

El mensaje de Marroquín no sólo recibió opiniones negativas, otros alabaron al narco colombiano. "Soy admirador de tu señor padre, que en paz descanse; uno de los hombres más inteligentes que ha dado Colombia. Viva por siempre Pablo Emilio Escobar Gaviria", escribió.

"Agradezco todos los comentarios. Los negativos y positivos, los respeto en igual medida. Respeto el dolor legítimo de cada víctima y siempre pediré perdón por los actos reprochables. Mi padre despertó muchas pasiones e hizo mucho -mal y bien- en su corta vida (44 años). Su vida y obras deben conocerse pero no para hacer apología, sino para generar conciencia en las actuales y venideras generaciones, para que ninguna persona tenga la osadía de querer repetir su historia. Un abrazo de paz a todos, ¡sin excepciones!", escribió Marroquín luego de la catarata de comentarios a favor y en contra de su homenaje.

LEA MÁS:


Pablo Emilio Escobar Gaviria nació en Rionegro, Antioquia, el 1 de diciembre de 1949 y murió en Medellín el 2 de diciembre de 1993. Más conocido como El Patrón, fue el fundador y el máximo líder del Cártel de Medellín y en pocos años logró convertirse en el hombre más poderoso de la mafia colombiana.

Las autoridades lo vincularon al asesinato de más de 4.000 personas, entre las que se cuentan cientos de jueces, policías, periodistas y funcionarios del gobierno colombiano.