Carlos Ruckauf y su mujer fueron asaltados cuando regresaban del banco a su casa en Salguero y Juncal y en un intento de repeler el robo un custodio del ex gobernador mató al delincuente: "Me pegó un culatazo, apuntó a mi mujer y le dijo que le dé la cartera o la mataba. Por suerte tuvo la tranquilidad de dársela".

Al ser consultado sobre la coincidencia con lo sucedido trece años atrás cuando asesinaron a otro custodio suyo mientras desayunaba en un bar de esa esquina, comentó: "No es increíble, esto es lo que pasa en la Argentina todos los santos días a cualquier hombre o mujer. Gracias a Dios y a la Virgen no me mató, si en vez de un culatazo me pegaba un tiro hoy me están velando".

Además, confirmó que "fue al voleo", porque no tenían dinero encima: "Fuimos al Citi a cubrir una tarjeta, no a sacar plata. La gente del banco no tiene nada que ver, es una de esas cosas que le puede pasar a cualquier ciudadano de la Argentina".

Y contó: "Creí que era un amigo de mi hijo que me venía a hacer una broma".