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La visita guiada comienza en el museo donde uno se traslada hasta 1887, año en que comienza la producción de este licor. Adentrarse es internarse en un mundo de sensaciones. Olores y sabores que inundan el espacio. Son 5 las variedades de uvas típicas de Armenia que se utilizan para su elaboración. Para el añejamiento utilizan barricas de roble y luego se da comienzo a las mezclas para lograr los distintos blends.

Se descubre en la visita, lo que se conoce como el barril de la paz, un barril que contiene un brandy que será abierto cuando termine el conflicto que existe actualmente entre Armenia y Azerbaiyán por la región Karabaj.

En el recorrido se pueden apreciar los barriles más antiguos que datan del año 1902 y de donde se utilizan apenas unas gotas de este añejo licor para algunos de sus blends más exclusivos.

Entre los más célebres admiradores de este delicioso cognac se destacaba Winston Churchill a quien Stalin solía enviarle de regalo 300 botellas al año. Según habría relatado Churchill su fórmula para llegar a las 91 años consistió en una botella de Brandy Ararat al día, cigarros y nada de deporte.

Para la hora de la degustación y según la tradición armenia, el cognac se debe beber siempre con la mano izquierda ya que es la que está más cerca del corazón.