Sin dudas, Diego Milito es el máximo ídolo contemporáneo de Racing. Es el único jugador que formó parte, siendo determinante en ambos, de los últimos dos planteles que se consagraron en el fútbol argentino con esta camiseta. A mediados del año pasado decidió volver al club de sus amores, resignando el dinero que le ofrecían para seguir en Europa, o para continuar su carrera en México, Estados Unidos y Arabia.

Sin embargo, regresó a 'su' Racing. Y a los pocos meses, con él como principal figura, ganó el título. Igualmente, su injerencia en este gran momento del club va más allá de lo que genera dentro del campo de juego. Es líder fuera de la cancha. Está en los más mínimos detalles para el constante crecimiento de la institución de Avellaneda.

Esto, va más allá de que en los últimos partidos (Banfield -por el torneo local- y Rosario Central -por la Copa Argentina-) haya sido suplente por expresa decisión de Diego Cocca, con quien mantiene una excelente relación. La determinación del DT se basa en que no lo observa en su plenitud física, como consecuencia que no pudo recuperarse totalmente de la lesión que lo tuvo con complicaciones a principio de este año (en su rodilla izquierda).

Y justamente por este tema es que el propio Milito aún no dio a conocer cuál será su futuro, considerando que su contrato con Racing vence el 31 de diciembre de este año. En estos momentos, lo más probable es que renueve por seis meses más, teniendo en cuenta, además, la concreta chance que tiene la "Academia" de volver a jugar la Copa Libertadores. Por su parte, los compañeros, Cocca y los dirigentes ya le hicieron saber que el interés de todos ellos es que siga jugando.

En este contexto, el próximo sábado Racing recibirá a Crucero del Norte (desde las 20:30), en lo que puede ser el último compromiso de local en la temporada, considerando que podría clasificarse directamente a la Libertadores sin necesidad de jugar la Liguilla (si Boca y Rosario Central terminan el torneo en las dos primeras posiciones, indistintamente del orden). Y allí, los hinchas del campeón del fútbol argentino piensan homenajear a Milito.

¿Cuál es la idea? En el minuto 22 del primer tiempo (se debe a la camiseta que utiliza el capitán) brindarle una ovación generalizada al ídolo, pidiéndole que no deje de jugar y que siga usando la camiseta por un tiempo más.

¡Y sí... Un amor incondicional y eterno!