Otro golpe para las reservas: hay que pagar USD 223 millones

Un cambio de Gobierno buscará revaluar el rol del Banco Central como autoridad para defender el peso NA 162
Un cambio de Gobierno buscará revaluar el rol del Banco Central como autoridad para defender el peso NA 162

Comienza una semana de neta especulación. El Banco Central está preparado para soportar la mayor demanda de dólares. Las reservas empiezan a estar desde hoy en una situación delicada porque se deberán pagar USD 223 millones del cupón de intereses del Bonar X, un papel en divisas con legislación argentina que vence en 2017.

En lo que va del mes se perdieron USD 5.610 millones de reservas, que están en USD 27.630 millones, el mismo nivel que tenían el 14 de setiembre de 2006.

La compra de dólares ahorro en la mitad de octubre llegó a 502 millones y esto representa 76% de lo que se adquirió a lo largo de setiembre.

Por eso no extrañó que el dólar rebotara el viernes a $15,94 y después de hora se llegara a pagar hasta $16, un precio que detesta el Gobierno.

Este lunes comienza la última semana de operaciones antes de las elecciones y las reservas van a estar bajo el fuego de los inversores. El Central, que el viernes alcanzó a comprar USD 20 millones, está dispuesto a desprenderse de lo que sea necesario para mantener la sensación de calma en el mercado libre.

El viernes dejó subir al dólar y no intervino en el mercado de bonos, lo que permitió que el Bonar X subiera 1,02% y el Bonar 2024 lo acompañara con un alza de 1,14 por ciento. Ambos papeles con legislación local son los más buscados por los vendedores. Esta semana, el Gobierno volcará parte de los bonos que compró el viernes para intervenir en el mercado y desalentar la suba del billete en el mercado libre.

El interés por los títulos en pesos que ajustan por el dólar oficial, decreció porque subieron tanto que la ganancia que les pueda dejar ante una eventual devaluación, no compensa el riesgo.

En cambio otros inversores miraron hacia los títulos que indexan por el costo de vida porque creen que habrá a corto plazo un sinceramiento de la inflación. Por eso el Discount del canje de la deuda subió 1,18% con negocios por $175 millones. Es el único papel en moneda local que compite en monto de transacciones con los bonos en dólares.

La suba de los títulos en divisas coloca en mejor posición a los bancos. Sus balances se van a ver mejorados por la mayor cotización de los bonos en dólares.

De todas maneras, el panorama para las acciones no es halagüeño. Las empresas siguen sin invertir y sus ventas están en baja.

La devaluación del real, el atraso cambiario, la crisis China y la inestabilidad del petróleo, golpea a las empresas, a las economías regionales y al agro.

La Argentina se ha convertido en un país donde la actividad pasa por el mercado financiero. Esta definición encierra otra más simple: el país productivo está en retroceso porque no puede igualar las ganancias que deja la especulación.

¿Quién va a invertir en procesos productivos cuando existen bonos que pagan cupones de 8,75 por ciento anual?

Esta falta de inversión explica que la Presidente de la Nación fuera la semana pasada con su gabinete a la inauguración de una línea de producción de una fábrica de cosméticos que invirtió USD 6,5. El boato oficial se pareció al de la inauguración de una represa, de una central nuclear o de una siderúrgica. No menos espacio tuvo en el discurso presidencial el anuncio de que esa fábrica iba a ser la única fuera del Reino Unido que producirá un adhesivo para prótesis dentales que "les permitirá sonreír mejor a los jubilados". Este humor y ese anuncio muestran la realidad que se ve desde la Casa Rosada.

Los jubilados tienen más de 300 mil juicios contra el Estado por mala liquidación de haberes. Y esa línea de producción hace tiempo que está en funcionamiento.

La Argentina es un país de contrastes. Se inauguran hospitales que no funcionan y fábricas que hace tiempo están en marcha.

Los inversores ante estas contradicciones responden como saben: refugiándose en el dólar que es como vivir en el exilio sin moverse de la Argentina.

La incertidumbre en el mercado es tan grande como la del resultado de las elecciones del domingo.