Quienes plantean la idea irrespetuosa e insustancial del voto útil son los mismos que acusan al Frente Renovador de dividir el voto opositor.

El problema es la hipocresía. Si hubieran querido realmente hacer algo útil (inteligente al menos) contra el oficialismo, hubieran aceptado el desafío que la sociedad pedía y se imponía: un acuerdo programático opositor y unas PASO conjuntas. ¿Con qué autoridad hablan ahora de utilidad?

En el 2013, mientras el Frente Renovador se ponía a la cabeza de los reclamos de la sociedad, las fuerzas que hoy integran Cambiemos apoyaban esta decisión, pero al mismo tiempo negociaban con el Frente para la Victoria la exención de impuestos para Cristóbal López en la ciudad de Buenos Aires, por ejemplo. ¿Eso es útil?

Cuando el Frente Renovador se plantó como la opción válida para el 2015, lanzaron el aglomerado Cambiemos. De un plumazo hicieron desaparecer a la Unión Cívica Radical de la palea presidencial e introdujeron un real elemento de dispersión del voto opositor. Después se negaron a unas PASO opositoras. Ahora se niegan a debatir mano a mano entre opositores.
Estos que hoy (temerosos de no llegar) hablan del voto útil son los que abandonaron la política en beneficio de la pauta mediática y con este nuevo eslogan quieren convertir a la sociedad en cómplice, legitimando su incapacidad.

¿Cuál es el cambio si apuestan al temor y la bronca? ¿El "voto anti" no es lo mismo que propone el oficialismo? ¿El "voto purista" no es la otra cara del fundamentalismo oficial, pero más cool? ¿El "voto útil" no es lo mismo que el "voto cuota"?

¿Quién es en realidad el tercero en discordia? ¿Quién operó para polarizar? ¿Quién instaló la idea de "votar contra"? ¿Quién se burla de la sociedad, menospreciándola, haciéndola votar por propia conveniencia, sin convicción y sin sustancia política? Los mismos que han convertido a los partidos políticos en dependencias judiciales, a la actividad política en una carrera de marketing y a los dirigentes en movileros de programas periodísticos.

El Frente Renovador, desde el 2013, apuesta por la política y por el respeto a las convicciones profundas de la sociedad. Por eso no caímos en la trampa de la polarización mediática, ni ahora caemos en la infamia del voto útil, aunque podríamos hacerlo, porque sabemos que en el ballotage sólo el Frente Renovador puede vencer al Frente para la Victoria.

El voto tiene una utilidad: hacer efectiva la convicción política del votante. ¿Acaso queremos convencer a nuestros compatriotas de votar algo con el mezquino objetivo de que alguien pierda?

El voto siempre es útil. Todo lo demás es la falta de respeto de una dirigencia incapaz pretendiendo que la sociedad haga el trabajo político que no supieron o no tuvieron la inteligencia y el coraje de hacer en su momento.


El autor es diputado provincial en Buenos Aires por el Frente Renovador