Margarita Stolbizer: "Por mi parálisis, me tenía que cerrar los ojos con los dedos para dormir"

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Frente a Santiago del Moro, Stolbizer repasó su vida y no dejó tema sin tocar: su infancia en Morón, el descubrimiento de su vocación política durante la adolescencia, la enfermedad que la invalidó durante meses, la trágica muerte de su madre, cómo la decepcionaron Elisa Carrió y Cristina Kirchner y su situación como madre de tres hijos varones.

Fue allí que la líder del GEN comenzó a sentir la vocación por la política, algo que atribuye a la lectura -"leía mucho historia"-, al mismo tiempo que descubría sus dotes de liderazgo: "Me parece que esas dos cosas se fueron juntando para definir mi vocación muy temprano", explica. Una vez que comenzó a militar, la política se transformó en un modo de vida "sin intervalos", del que nunca más se alejó, y que este año la encuentra disputando la Presidencia de la Nación, luego de haber competido varias veces por la gobernación bonaerense y contar con más de una década como diputada. "Soy de los militantes que pintaron paredes en la época en que no lo hacían las empresas. Los militantes volanteábamos en las estaciones, militábamos. Con mucha mística", relata Stolbizer.

En la vida de la candidata de Progresistas hubo un momento de zozobra, "el más triste de mi vida". Dos hechos dolorosos se conjugaron en el tiempo: la muerte accidental de su madre cuando una garrafa explotó en su casa y el padecimiento del síndrome de Guillain Barré, "una enfermedad grave que termina con la vida de mucha gente", pero que en el caso de Stolbizer la dejó paralizada durante meses. "Tenía 28 años, no me había casado todavía. Venía de una situación complicada porque mi mamá había tenido un accidente muy feo y había fallecido un mes antes. Y un mes después empecé a sentir cosas en la cara, como que la cara se me endurecía, y después a arrastrar los pies".

Consultó con varios médicos pero no lograban identificar qué era lo que le sucedía. En un momento, quien hoy es su marido, el abogado Juan Laprovittola, la llevó a la clínica. "Entré arrastrando los pies", recuerda y añade: "Estuve mucho tiempo internada con una parálisis total. No levantaba los pies de la cama. Me acuerdo el festejo cuando pude levantar un poquito". En esos momentos, no pensó en la muerte, pero sí temía una vida paralizada. "Yo estaba internada en terapia, me veían todos pero no me contaban muchas cosas. Sí mi temor era a no recuperar el movimiento. Yo siempre estuve consciente. Me tenía que cerrar los ojos para dormir con los dedos", relata, y se excusa: "Me estás haciendo hablar de cosas que no me gustan".

La enfermedad sirvió para templar su carácter. Hoy se define como "una persona fuerte, en términos generales, de temperamento", "de mirar siempre para adelante, con una visión positiva". También, cree que "con seguridad", la Margarita Stolbizer de hoy es el resultado de lo que su madre y su padre hicieron de ella. "En las cosas buenas, por supuesto". "Si algo tengo, es ese capital de formación, de principios, que ellos me inculcaron en la vida".

Madre de tres hijos, cree que "cuando uno es madre o padre, nada en la vida vuelve a ser igual: nunca más en la vida uno vuelve a mirarse a sí mismo. Todo lo que uno hace y dice a partir de que tiene hijos, lo hace pensando en que los hijos te están escuchando y te están mirando". La maternidad, además, la convirtió en la única mujer de la casa: "Es hermoso para una mamá tener tres varones", dice, y añade que se ha divertido mucho con sus hijos. "Mi casa era siempre centro de atención de amigos. Siempre estaba la casa llena de gente".

Si bien sus tres hijos son deportistas, en el último tiempo el mayor, Nicolás Laprovittola, de 25 años, adquirió mayor notoriedad por su carrera en el básquet: integra la selección y, tras su paso por el club Flamengo, en Brasil, este año se incorporó al BC Lietuvos Rytas lituano. La fama de Nicolás "es algo de ahora, este último tiempo", por lo que, dice, "nos estamos acostumbrando".

Consultada por sus mayores decepciones, señala a dos mujeres -"Qué feo que tenga que decirlo de dos mujeres", lamenta: Cristina Kirchner, porque "es una mujer política, y yo miraba con alguna expectativa la posibilidad de tener una mujer presidenta. Me pasó como a muchos argentinos que, aun estando en la vereda de enfrente, creí que Cristina iba a hacer otra cosa. Ella prometió otra cosa". Y Elisa Carrió: "No sé en qué momento se produjo esa fractura o esa decepción".

Stolbizer vive en la misma casa de siempre, en Morón. Como muchos habitantes del conurbano, fue víctima de hechos de inseguridad, que nunca atribuyó a su actuación política, sino más bien al deterioro generalizado de las condiciones de seguridad. ¿Cuántos? "He perdido la cuenta. Son infinidades. Desde arrebatos de celular en la calle, hasta que entren en mi casa, me secuestraron en una oportunidad también".