La leche es la madre de todos los lácteos. Aporta proteínas completas, calcio y fósforo, entendiendo que lo importante está en el consumo de estos nutrientes y no del lácteo en sí. Si el niño es sano y no tiene enfermedades graves en su crecimiento, la leche representa un alimento protector. En nuestro país, aún no hay reemplazos adecuados al alcance de la población. Por lo tanto, la recomendación sigue siendo -en una sociedad sana- el consumo de lácteos para garantizar el normal crecimiento y desarrollo.

"Muchos nutricionistas señalan los 12 años como la edad en que un chico debe dejar la leche. No significa que tanto las proteínas completas como el calcio sean prescindibles en la adolescencia, juventud y madurez. Muy por el contrario, hasta los 30 años aproximadamente hay síntesis de masa ósea, importante para evitar la osteoporósis en edades mas avanzadas", explicó la nutricionista Susana Zurschmitten a Infobae.

Según la doctora Zurschmitten, "el consumo en la infancia de la leche con chocolate o cacao y azúcar están contraindicados". El chocolate o cacao inhibe la absorción de calcio, además de ser un alimento difícil de digerir. En caso de que el niño sea saludable, puede consumir leche, ricota, quesos blandos, yogur. Si se sufre de alguna de las patologías mencionadas, debe buscarse su reemplazo.

"Es importante destacar que la leche se saca cuando hay problemas de diabetes, problemas inmunológicos o de artritis. Además, aquellos que padecen autismo mejoran si se elimina la leche", explicó la nutricionista. Igualmente, si se toma la decisión de eliminar la leche hay que poder suplementarla correctamente. "Con respecto al calcio, los reemplazos son una dieta abundante de verduras, semillas de sésamo molidas, almendras, leches de almendras o de sésamo, y un complemento muy conocido por generaciones anteriores, la cáscara de huevo molida, preparada de una forma específica, hervida para evitar contaminaciones. Actualmente en las dietéticas y almacenes naturales podemos conseguir un producto que provee el calcio necesario consumiendo una cucharada sopera diaria", dijo la nutricionista.

En los adultos, Zurschmitten desestimó "el consumo de lácteos". Por supuesto, tomando las debidas precauciones para cubrir los requerimientos del organismo. "Es importante tener en cuenta que la naturaleza es pródiga; siempre existen opciones para cumplir con los requerimientos del organismo, prescindiendo de aquellos alimentos que no se toleran o producen desequilibrios en la salud", aclaró.