AFP 163
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El cubano Raúl Castro se presentó por primera vez ante la Asamblea general de las Naciones Unidas y, durante su discurso, se acordó de todos sus aliados internacionales. Muchos de ellos, criticados por su falta de institucionalidad.

En su discurso, Raúl Castro expresó su solidaridad con Venezuela frente a "los intentos de desestabilizar y subvertir el ordenamiento constitucional", y también con Ecuador, ya que su presidente, Rafael Correa, "se ha convertido en el blanco del mismo guión de desestabilización aplicado contra otros gobiernos progresistas de la región".

Además, manifestó su apoyo a la República Argentina por su histórico reclamo de sobreanía pro las islas Malvinas. Y expresó su convicción de que "el pueblo de Puerto Rico merece ser libre e independiente, luego de más de una centuria sometido a la dominación colonial".

Castro pidió a la comunidad internacional que no intervenga más en el conflicto sirio y que "deje al pueblo resolver sus propios problemas".

El cubano también mencionó el fenómeno de la emigración que se está registrando en el Mediterráneo, que atribuyó a "las acciones de desestabilización que la OTAN promovió y ejecuta en países del Medio Oriente y África del Norte", y al "subdesarrollo y la pobreza imperante en países del continente africano".

"La Unión Europea debe asumir, de manera plena e inmediata, sus responsabilidades con la crisis humanitaria que ayudó a generar", insistió Castro

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Deshielo con EEUU

El cubano reiteró que el "largo proceso de normalización de las relaciones" con EEUU culminará cuando, entre otras medidas, el país norteamericano devuelva la base de Guantánamo y pague compensaciones por el embargo comercial.

"Tras 56 años de heroica y abnegada resistencia del pueblo cubano, quedaron restablecidas las relaciones diplomáticas y las embajadas en las respectivas capitales", afirmó.