¿Hablaba de Cristina Kirchner? La pregunta surgió de inmediato entre los periodistas a los que el Papa les reveló que le negó una audiencia solicitada a un jefe de Estado durante su estadía en La Habana. La duda quedó latente durante el vuelo entre Cuba y los Estados Unidos en el que pronunció la declaración. Román Lejtman no tardó en despejar variables y concluyó que sí se trataba de la presidente argentina.

En diálogo con InfobaeTV, el periodista contó que desde hace una semana tenía información sobre un pedido oficial del Gobierno para que el Pontífice reciba a la mandataria al margen del breve encuentro que mantuvieron durante la misa. Pese a las evasivas diplomáticas que recibió cuando consultó a fuentes del Vaticano, él entendió que la oración de Francisco encerraba la respuesta: Cristina Kirchner fue la única jefa de Estado que estaba en la isla además de Raúl Castro. "Está todo comprobado", acotó.

Lejtman asoció la negativa que recibió Cristina Kirchner a su supuesta falta de palabra a un compromiso que habría asumido en su última visita en Roma. En concreto, afirmó que en el encuentro que mantuvieron Santa Marta –"por eso le pusieron el rimbombante nombre de pacto de Santa Marta", apuntó la Presidente le prometió que Daniel Scioli competiría con Florencio Randazzo en las elecciones primarias, y Julián Domínguez sería el único candidato a gobernador bonaerense del oficialismo. Pero lo que pasó fue bien distinto.

"¿Cuál es la perspectiva final de este capítulo vista desde el Vaticano? Que Cristina le dijo al Papa que era sólo Daniel Scioli y no era, era Scioli con (Carlos) Zannini; y Cristina le dijo al Papa que era Julián Domínguez y no era, sino que era Aníbal Fernández. Esta situación tan anómala determinó que Francisco no la recibiera", explicó. Y aseveró que "en el Vaticano le desconfían mucho a Aníbal Fernández".

En la nota que publicó este jueves en El Cronista, el periodista sugirió que desde Roma esperan "un milagro que se ejecute a través de una reforma en el sistema de votación" en la provincia de Buenos Aires. ¿A qué se refería? Según dijo a este medio, en el Vaticano ven con buenos ojos que se instrumente un régimen de boletas ya separadas por categoría, de manera que el votante haga las combinaciones como lo desee sin la necesidad de cortar. Creen, además, que el Gobierno está a tiempo de hacerlo.

Lejtman comentó además que en Washington, a donde sigue el viaje del Papa, "no gustó nada que Cristina pusiera una cadena nacional cuando el Papa estaba promediando su segundo día de gira". Se refería al mensaje que se trasmitió en la tarde de ayer y que coincidió con la misa que oficiaba Francisco.

"El comentario no es casualidad y la cadena tampoco, porque si de algo se cuidó Cristina es de hacer una mínima sombra al Papa en cualquiera de sus actos públicos. Eso era un manual de estilo en la Casa de Gobierno. Sin embargo, acá mientras la actividad del Papa seguía, clavó una cadena a las 7 de la tarde que podría haberla hecho a las 8", indicó.

Y completó: "Parece una sutileza, no hay forma de atar un tema con otros, pero planteo la sensación que hubo en la delegación del Papa. Probar que Cristina lo hizo a propósito o no, nunca lo vamos a probar y quizás ni siquiera es cierto. Pero te demuestra el

clima de enfriamiento

que hay en la relación".