La diplomacia vaticana invitó a disidentes cubanos a intercambiar saludos y mantener un breve diálogo informal con Francisco durante su visita a La Habana, pero la policía los detuvo e impidió que asistieran a esos encuentros.

Lo reveló el periodista y economista argentino Tristán Rodríguez Loredo, quien el lunes visitó en su casa a Miriam Leiva, una de las disidentes políticas cubanas que fue interceptada por la policía.

"Miriam fue una de las tres personas invitadas por la Nunciatura a estar presentes cuando llegaba el Papa, el sábado por la tarde. No era una reunión formal, no era una audiencia", señaló Rodríguez Loredo.

"Eso era a las seis de la tarde, pero, antes, la policía fue a buscar a Miriam a su casa y la tuvo cuatro horas detenidas. Fue una una detención preventiva. A la noche, la llamaron de la Nunciatura, el primer secretario, para ver qué había pasado, si estaba bien. Y le reiteraron la invitación a la Catedral, el domingo a las cinco y media de la tarde", agregó.

Según Rodríguez Loredo, "yendo en taxi a ese lugar, le cruzaron unos patrulleros, la llevaron detenida y tampoco pudo estar. También le pasó eso a la presidenta de las Damas de Blanco".

En cambio, un tercer disidente invitado no quiso participar de esos encuentros porque no eran audiencias formales.

En el viaje de La Habana a Washington, el Papa explicó a los periodistas que viajan en el avión rentado por el Vaticano que había decidido no conceder audiencias a los disidentes como tampoco a un Jefe de Estado extranjero que se la había solicitado.

"Debe haber sido Cristina porque era la única jefa de Estado extranjera presente en La Habana", señaló Rodríguez Loredo.

El periodista interpretó que el régimen cubano no quiso mostrar las imágenes del Papa saludando a disidentes para no darles visibilidad.

En ese diálogo con los periodistas, Francisco dijo también que no había sido informado sobre detenciones a disidentes.

En cuanto a que el Papa no haya mencionado a los disidentes en sus discursos en Cuba, Rodríguez Loredo afirmó que Miriam Leiva, que "es una persona de fe, me dijo que para ella la visita sumaba. Ella apuesta a lograr frutos en el largo plazo".

"La visita de Francisco, como las visitas de los dos últimos papas, son elementos positivos porque enfrentan al régimen castrista a un panorama diferente y porque en la Plaza de la Revolución los únicos actos no organizados por el gobierno han sido los de la Iglesia en los últimos años", señaló.

Rodríguez Loredo agregó que los disidentes, en general, "ven al entendimiento entre Estados Unidos y Cuba como un proceso positivo, aunque hay otros que lo ven con cierto resquemor, como que los van a entregar, que no se van a preocupar más de ellos".

Rodríguez Loredo dijo que viajó a Cuba en el marco de un programa de fortalecimiento de la sociedad civil cubana administrado por CADAL, una organización no gubernamental.