La escena emergente es una máquina en movimiento continuo. Y nadie puede –ni quiere– detenerla. La apuesta al arte joven crece cada año, apostando al talento, tanto desde los que ingresan a este mundillo como de quienes ya están establecidos.

Y lo que se vive en estos días, y hasta el 13 de septiembre, en el Centro Cultural Konex es una verdadera maratón de arte.

Con más de 700 artistas que exponen sus obras –tanto en el Konex como en otras once sedes– la Bienal de Arte Joven es un espacio orientado a los nuevos lenguajes y formas de expresión donde música, teatro, danza, cortometraje, serie web, pintura, escultura, fotografía y poesía, entre otras tantas formas creativas en manos de la generación que se viene, encuentran su espacio.

Experimentan y se arriesgan, pero al mismo tiempo se muestran reflexivos y conceptuales en todas sus obras. Porque, para los artistas jóvenes, desafiar los cánones tradicionales y sumergirse en un nuevo universo de experiencias, es lo que los diferencia.