"Suiza es un país aburrido, todos saben lo que va a pasar mañana. En Sudamérica somos divertidos. Nunca sabemos qué puede pasar y estamos orgullosos de eso. Señores, yo quiero pedirles algo: sean más aburridos". Palabras más, palabras menos, la frase fue pronunciada por Mario Vargas Llosa hace un par de años ante presidentes y empresarios de Latinoamérica. Una de las personas que escuchó el discurso fue José Antonio Fernández Carbajal, presidente del Consejo de Administración de FEMSA, una de las compañías más importantes del continente que tiene presencia en la Argentina como la principal embotelladora de Coca Cola. La anécdota le quedó marcada a fuego y fue reproducida en una cena con periodistas de la cual participó Infobae en la calurosa ciudad de Monterrey.


- ¿Qué expectativas tienen para los próximos tres años en un escenario tan incierto y cambiante en la región?

- No está nada fácil. Económicamente hablando hay una volatilidad muy grande en los mercados. El efecto China genera un problema muy grande para los empresarios y eso nos va a costar. Latinoamérica aún es muy dependiente de la exportación de materias primas y en la medida de que no seamos más exportadores de manufacturas, vamos a ser vulnerables a las volatilidades. Por otro lado, el hecho de que el precio de las materias primas baje, porque se redujo la demanda de China, hace que sea más interesante hacer negocios. Tenemos que aprovechar que hay algunas devaluaciones que ahora son muy dolorosas, pero nos hacen más competitivos frente a otros mercados. Creo que viene una época con muertos y heridos, pero quienes nos mantengamos vivos vamos a reforzar nuestra presencia en el futuro.


Fernández Carbajal cree que hay dos elementos positivos para el futuro del continente. El primero es "el afán aliancista" que demostraron los países que firmaron el acuerdo de libre comercio del Traspacífico. El segundo es lo que denominó como una "revolución en la actitud" de las sociedades que entendieron que "la corrupción rampante" de los gobiernos de la región en los últimos años no es un camino eficaz para superar el principal problema que tiene el continente: la desigualdad.


"Con más transparencia van a bajar nuestros costos y nos va a generar más oportunidades de hacer negocios. Yo tengo una mirada positiva, pero vamos a estar un rato nadando bajo el agua", planteó.


Son casi las 21 del miércoles 9 de septiembre. La noche le da una tregua a una jornada agobiante con una temperatura máxima de 38 grados. Hay fiambres de entrada, un medallón de lomo de plato principal y mousse de chocolate de postre. En las mesas se mezclan periodistas de todos los países en los cuales la compañía tiene presencia con directivos de sus principales unidades de negocios. También participaron de la velada los directivos del club de fútbol Rayados, que recientemente inauguró un estadio de lujo. En ese equipo se destacan los argentinos Rogelio Funes Mori y Neri Cardozo bajo la dirección técnica de Antonio "Turco" Mohamed.


FEMSA nació hace 125 años como una compañía cervecera. Hoy es uno de los principales socios de Coca Cola, el segundo accionista más importante de Heineken (20%) y dueña de la popular cadena de tiendas de conveniencia OXXO, entre otros negocios. Recientemente adquirió farmacias en Chile y espera el visto bueno del gobierno local para hacer el anuncio formal.


- ¿En qué países de la región han encontrado las mayores dificultades?

- No puedo hacer diferencias entre países porque no sería justo. En todos los países se pueden hacer buenos negocios. A veces tenemos algunos problemas, pero cuando nos llega la noticia, ese inconveniente ya se solucionó y surge uno nuevo en otro lado.


- ¿Venezuela y Argentina son escenarios más complejos para realizar nuevas inversiones?

- En Venezuela con todo lo que hoy sucede hacemos muy buenos negocios. ¿Podemos hacer más?

Seguramente los vamos a hacer cuando las circunstancias lo permitan. Es un país que tiene un gran potencial y va a salir adelante. Un país en el que queremos entrar es Cuba, con Coca Cola, porque ahí vemos un gran potencial turístico y de todo tipo. Y vamos a entrar a Cuba con Coca Cola.


FEMSA opera en México, Guatemala, Nicaragua, Costa Rica, Panamá, Colombia, Venezuela, Argentina, Brasil y Filipinas como embotellador de un extenso portfolio de bebidas que incluye marcas de agua, jugos, energéticas, té, café, leche y productos lácteos. Se calcula que sus productos llegan a 351 millones de consumidores por año.


En febrero, las máximas autoridades de Coca Cola Company habían adelantado a Infobae su intención de llegar a la Isla. Luego de la reanudación de las relaciones con los Estados Unidos y en medio de una mayor apertura comercial, el proyecto podría concretarse en los próximos meses.


- ¿Cómo cree que afectará la rebaja en la nota de deuda de Brasil?

- Es algo que vamos a ver en más países. Lamentablemente, si se mueven las tasas de interés vamos a ver mucha volatilidad en varios países. A nosotros no nos afecta, hemos invertido en Brasil recientemente y hemos tenido otras experiencias similares. La primera inversión que hicimos fuera de México fue en la Argentina, en 1994. El presidente era Carlos Menem y regía la convertibilidad entre el peso y el dólar. Todo el mundo nos decía que la Argentina iba a explotar y efectivamente años después todo se hizo polvo. Pero desde aquel momento hasta ahora nos ha ido muy bien allí. El caso de la Argentina nos sirvió de laboratorio. Aprendimos muchísimo. Seguramente hoy vamos a pasar momentos difíciles en Brasil, pero dentro de varios años nos vemos ganando buen dinero y haciendo buenos negocios. Tenemos una ventaja: los productos de consumo no sufren tanto como otras actividades como la construcción y otras industrias. La gente necesita comer. Igual a mí no me preocupa que le rebajen la calificación de la deuda. Es un país de oportunidades y lo va a seguir siendo.


Entre los empresarios que participaron de la cena se encontraba Mauricio Reyes, director corporativo de la empresa de origen mexicano. Consultado sobre las expectativas de la compañía sobre el proceso eleccionario argentino, aseguró: "Estamos muy atentos a la parte política, pero nosotros tenemos relaciones respetuosas y muy buenas con todos los gobiernos". "Hemos tenido una muy buena comunicación con la administración K y esperamos tener una relación igual o mejor con el próximo presidente", completó.