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Acostumbrados a las represiones policiales, a las largas travesías, a los abusos de los traficantes y a las noches a la intemperie, refugiados procedente de los Balcanes se llevaron una sorpresa cuando fueron recibidos en la estación de Westbahnhof, en Viena, con un cálido aplauso de bienvenida de los ciudadanos austríacos en el lugar, informó hoy La Vanguradia.

A su llegada, los exhaustos y sorprendidos viajeros se encontraron con puestos donde se les ofrecía agua y un refrigerio y carteles de bienvenida. De acuerdo con la misma fuente, hasta un niño pudo jugar, quizás por primera vez en mucho tiempo, con una patineta. "Es un día para agradecer al pueblo austríaco", decía Ahmed, un joven sirio que ha colgado varias fotografías de lo sucedido en Facebook.

Sin ir más lejos, hoy en Austria cientos de migrantes fueron expulsados de la estación de trenes de Budapest, en Hungría, cuando buscaban llegar a Europa Occidental. En un clima de tensión aunque sin enfrentamientos, las autoridades evacuaron la estación de Keleti, en la que unos 500 migrantes buscaban tomar un tren hacia Viena. Más tarde fue reabierta, aunque sólo para los no migrantes.

"Es un día para agradecer al pueblo austríaco"

Finalmente, el gobierno húngaro les permitió tomar trenes en dirección a Alemania y Austria, en el mismo momento en que anunciaba que había concluido con éxito la construcción de una valla metálica en su frontera con Serbia para tratar de evitar su entrada.

 AP 163
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Europa atraviesa en la actualidad la mayor crisis migratoria desde la Segunda Guerra Mundial, con más de 350.000 personas que cruzaron el Mediterráneo en lo que va del año y 2.643 que fallecieron en el intento, según la Organización Internacional para las Migraciones (OIM).

Sin embargo, las autoridades de la UE están lejos de ofrecer una respuesta integral ante esta problemática, lo que ha colaborado con las explosiones de xenofobia y racismo.

 AFP 163
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La policía austríaca estimó que más de 3.650 inmigrantes pasaron solo ayer por la estación. La enorme mayoría de estos refugiados abandonaron el mismo día Viena y se encuentran de viaje hacia Salzburgo, cerca de la frontera con el estado federado alemán de Baviera.

Alemania es el país al que pretende llegar la inmensa mayoría de las personas que hacen la ruta de los Balcanes. El gobierno de Angela Merkel ha renunciado a expulsar a los sirios a su punto de entrada en la UE y se ha comprometido a tratar sus demandas de asilo.