La Selección argentina es la actual subcampeona del mundo y de América, pero encontrar rival para esta gira amistosa le costó realmente demasiado. Es más, casi que se le baja un adversario sobre la hora. Todo a raíz de los coletazos de la corrupción que se destapó en la FIFA y la Conmebol.

Desde hace algunos días, distintos mandatarios de la Federación Boliviana de Fútbol le reclamaban a Torneos (la empresa organizadora del enfrentamiento) el pago prometido de 180.000 dólares, ya que sin él no podían cubrir los costos de reservas de los aéreos y las visas para ingresar a los Estados Unidos. La entidad del Altiplano atraviesa un duro momento, ya que tienen la cuenta 'congelada' y el presidente, Carlos Chávez, está en la cárcel de Palmasola, Santa Cruz de la Sierra, por el escándalo que investiga el FBI.

El panorama era bastante complicado, pero finalmente el dinero se giró (a una cuenta que el Ministerio Público aceptó crear especialmente por este motivo) y la delegación de 35 personas (21 son futbolistas) estará presente para el choque contra los de Gerardo Martino, el 4 de septiembre en Houston.