163
163

La fiscalía peruana indaga bajo reserva, tras recibir información de su par brasileña, la posible implicancia en Perú de las empresas investigadas en el escándalo de corrupción en Petrobras, señaló el fiscal de la nación Pablo Sánchez.


"Hemos recibido información de Brasil y en Perú también estamos haciendo diversas indagaciones, pero por la reserva no podemos decir qué estamos haciendo", dijo Sánchez al diario La República en entrevista divulgada el domingo.


"Aún no hay nombres de personas. Cuando se establezca o se defina quiénes han participado en hechos delictivos ahí sí se iniciará una investigación más a fondo", señaló el máximo responsable del ministerio público.



La Justicia empezó a indagar en julio luego que se revelara que las empresas brasileñas involucradas en el caso de corrupción en Petrobras fueron acusadas también, en el marco de la operación de investigación conocida como "Lava Jato", de pagar sobornos durante la ejecución de una megaobra en Perú.




Se trata de la carretera interoceánica, que une la selva de Brasil con la costa peruana y fue construida entre 2005 y 2011. El costo final de la obra ascendió a u$s2.000 millones, cuando el presupuesto inicial era de unos 800 millones.


"La apertura de una colaboración con la fiscalía brasileña nos permitirá ver qué hechos hay, qué personas han intervenido, qué implicancias hay con algunos funcionarios del Perú", acotó el fiscal Sánchez.


Los contactos entre ambas fiscalías por este caso se remontan a mediados de julio, cuando dos fiscales peruanos viajaron a Brasil para recibir información.


Según denuncias periodísticas difundidas en junio, informes policiales en Brasil aseguran que ejecutivos de la empresa brasileña Camargo Correa pagaron sobornos en Perú para sobrevalorar las obras de la vía. Los hechos se habrían producido durante los gobiernos de los presidentes Alejandro Toledo y Alan García.


Ejecutivos de esta misma firma han sido condenados en Brasil por participar en el monumental desfalco en Petrobras.


Marcelo Odebrecht, presidente de la gigante constructora Odebrecht, está en prisión en Brasil bajo sospecha de participar de una red de desvíos de dinero en sus contratos de obras con la petrolera estatal brasileña que le habría costado a Petrobras unos u$s2.000 millones, de acuerdo al balance de la propia empresa.


La firma negó que haya pagado sobornos durante la obra y aseguró que el incremento de los costos se debió a solicitudes de mejoras planteadas por las propias autoridades peruanas.