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El canciller uruguayo, Rodolfo Nin Novoa, llamó a su par brasileño Mauro Vieira para interiorizarse respecto al proyecto del senador Renán Calheiros, que pretende ponerle punto final al Mercosur.

De acuerdo con lo que comentó Novoa en diálogo con El Observador, se trata de la iniciativa de un solo senador, planteada en una comisión del Senado con el ministro de Economía, Joaquim Levy, en la que se le presentaron ideas para superar la crisis que vive Brasil.

"La cancillería uruguaya no opina sobre debates internos en otros países. Lo que importa es la posición oficial que se manifiesta a través del Poder Ejecutivo", subrayó el canciller de Tabaré Vázquez.

"El Mercosur no se disuelve de un día para el otro", dijo Nin Novoa

El próximo martes habrá una reunión de delegados del Mercosur en Asunción y, ante el planteo del legislador brasileño, "la consigna es cautela". "El Mercosur no se disuelve de un día para el otro", agregó el canciller.

El mismo medio recuerda que lo que se discute en estos momentos en Brasil es una propuesta similar a lo que Uruguay pretendía cuando propuso establecer acuerdos comerciales por fuera del bloque regional –en especial con la Unión Europea–, que es lograr mayor libertad a la hora de comercializar con otros países.

 AP 163
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El proyecto de Renán Calheiros

El presidente del Senado de Brasil se reunió con el ministro de Hacienda, Joaquim Levy, para elaborar una agenda de medidas inmediatas ante la crisis tras lo cual propuso poner fin a la "unión aduanera del Mercosur", iniciativa que será presentada a la mandataria Dilma Rousseff.

"Acabar con la unión aduanera del Mercosur a fin de posibilitar que Brasil pueda firmar acuerdos bilaterales sin depender del apoyo de los demás miembros del Mercosur", dice la iniciativa de Calheiros.

El punto está incluido en la Agenda Brasil, formulada por Calheiros hace tres días y modificada luego de una conversación prolongada con Joaquim Levy y más de 30 senadores oficialistas y opositores.

El poderoso Calheiros, del Partido Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), se aproximó esta semana al gobierno jaqueado por la crisis política y económica que derribó la popularidad de Rousseff al 8 por ciento.