Muy mediático fue el paso de Julio César Cáceres por Boca y no solamente por tratarse de un futbolista que había tenido un paso por River en el pasado reciente, sino por su enfrentamiento público con uno de los máximos ídolos del club: Juan Román Riquelme.

El haberse plantado ante la prensa contra el '10' le costó caro y tuvo que irse por la puerta de atrás al Atlético Mineiro, entidad que adquirió el 50 por ciento de su pase a mediados de 2010, por una suma cercana a los 800 mil dólares.

"Es un jugador bastante complicado de manejar, es una persona diferente en su forma de ser. Es una persona complicada, los compañeros se molestan con actitudes, en algunos partidos aparenta correr y en otros estar pasivo. Si en el fútbol no tenés motivación, tenés que dar un paso al costado", fueron algunas de las palabras del paraguayo contra Riquelme en aquel momento. Un culebrón derivó en su salida y Boca parecía haber perdido más de la cuenta.


La entidad de la Ribera había reclamado ante las autoridades de la FIFA la mitad de los derechos económicos que todavía le correspondían, después de que los brasileños lo dejaran libre y se fuera a Olimpia en una negociación sospechada. No obstante, la Comisión de Disciplina le levantó el pulgar a los de Belo Horizonte y fue entonces que los dirigentes "xeneizes" definieron levantar la voz hasta el Tribunal Arbitral del Deporte.

Por estos días, el TAS revió el fallo e hizo pública su sentencia: a Boca le corresponderán 2 millones de dólares por la pérdida de la mencionada porción de la ficha del defensor que fuera campeón del Apertura y la Recopa Sudamericana en 2008, con la camiseta azul y oro. Ahora, el Mineiro deberá darle a Boca dos millones de dólares...

Cabe mencionar que por aquel entonces, las entidades brasileña y paraguaya llegaron a un acuerdo para el traspaso de Cáceres por una cifra que no salió a la luz y nunca fue abonada por los guaraníes. Debido a eso, cedieron porcentajes de varios juveniles para quedar "a mano".

Esta vez, la batalla legal fue ganada para los boquenses.