DyN 162
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Las inundaciones en la provincia de Buenos Aires desataron el debate: ¿se pudo haber previsto? ¿Fue el fenómeno climático de El Niño el que causó el desborde de ríos y arroyos o fue la falta de obras?


Para Patricia Pintos, geógrafa del Centro de Investigaciones Geográficas de la Universidad Nacional de La Plata, en la cuenca de río Luján "poco o nada se ha hecho" desde la última inundación, el año pasado, para evitar que el fenómeno tenga la magnitud que hoy tiene.


"La inundación sobreviene a otra casi inmediatamente. A ese factor climático hay que darle todo el crédito que merece, hay que sumarle una serie de factores de índole atrópica, fundamentalmente en la cuenca alta, los municipios de Mercedes y Suipacha", explicó Pintos, y señaló "el aporte de agua proveniente de las canalizaciones clandestinas" que "ha ocupado y transformado de manera definitiva unas 9.200 hectáreas de humedales por parte de unas 65 urbanizaciones cerradas que procuran aproximarse al cauce principal del río Luján para generar una oferta residencial".


Para la especialista, en términos generales la legislación para regular las urbanizaciones "es clara, existe, no se necesita más", pero no se aplica. "Lo que sucede es que en estos últimos 15 años los municipios han sido muy proclives a flexibilizar la aplicación de las normas".


Además, "los datos muestran que hay una subejecución muy importante del presupuesto asignado a obras hidráulicas en la cuenca del Luján en el 2014", que "tal vez no se hubiera resuelto el problema" pero hubiese tenido otro impacto. En cualquier caso, admitió que "hay un atraso histórico en materia de obras hidráulicas", producto del relajamiento por parte de las autoridades de los tiempos en que se concretan las obras.



Ariel Malamud

Por su parte, Ariel Malamud, de la Asociación Argentina de Presupuesto y Administración Financiera Pública, señaló que los principales programas destinados a saneamiento hidráulico y control de inundaciones "tenían un presupuesto de 400 millones de pesos" en 2014, lo que representa el 0,1% del presupuesto de la provincia", "pero se ejecutaron alrededor de 200 millones de pesos".

Lo que sucedió con las obras hídricas tiene su correlato con la obra pública en general: "La provincia tenía previsto ejecutar 10.000 millones de pesos en obra pública y terminó ejecutando 7.000 millones. Esos fondos que se subejecutaron de obra pública en general se destinaron a cubrir necesidades de gasto corriente o el pago de salario o jubilaciones", explicó Malamud.

"Hubo claramente una reasignación de recursos de obra pública a gasto corriente", añadió, y explicó que muchas veces "se prevén ciertos gastos que se van a cubrir con ciertos financiamientos que no se terminan dando en el transcurso del año, lo que termina generando que se tengan que cortar ciertos proyectos de inversión".

Por último, Malamud sostuvo que "las responsabilidades en materia de saneamiento hídrico y prevención de inundaciones son concurrentes de acuerdo a la organización política de Argentina", por lo que municipios, Provincia y Nación deberían articular sus políticas, lo que en la práctica hoy muchas veces no sucede.