A partir de este viernes 7 de agosto Netflix comenzó una nueva etapa con el estreno Club de Cuervos, la primera ficción en español de la plataforma. El actor mexicano Luis Gerardo Méndez, protagonista y productor de la historia basada en la vida de un club de fútbol que debe reorganizarse tras la muerte de su dueño y fundador, habló con Teleshow sobre este nuevo proyecto.

La primera llamada vino de Netflix. Nos buscó para hacer el spin off de Nosotros Los Nobles, una película que hicimos acá en México. A mí y el director, Gaz Alazraki, no nos interesaba hacer eso porque ya habíamos contado la historia y pensábamos que no daba para más. Entonces a Gaz le surgió una idea: "¿Qué pasaría si un heredero de una fortuna millonaria tuviera que dirigir un equipo de básquetbol?". Y a partir de ahí la adaptamos al fútbol. A Netflix le encantó la idea y nos pusimos a trabajar. Gaz se fue a buscar a cuatro escritores norteamericanos que tuvieran más experiencia que nosotros y encontramos algunos increíbles que habían trabajado en Scrubs, The Sopranos y Californication.

Los llevamos a México y tuvieron un montón de entrevistas con jugadores, entrenadores, árbitros, periodistas y prostitutas; un montón de gente involucrada en el negocio del fútbol. Con eso empezaron a desarrollar las ideas y a construir el universo donde iban a vivir los personajes y, sobre todo, los temas que íbamos a tocar. Igual, el fútbol en esta serie es un telón de fondo. Es el escenario para hablar de un montón de cosas más. La serie habla del poder, de lo que pasa cuando el poder cae en manos equivocadas y qué le hace el poder a la gente, de la ambición.

Le dije a Gaz: "Déjame encargarme del casting que es algo que me gusta y llevo mucho tiempo haciendo teatro y conociendo actores". Me dio la oportunidad de hacerlo y yo tenía algunos nombres en la mente desde el principio como Mariana Treviño, que es increíble y era tiempo que tuviera un personaje que le hiciera justicia. También creo que Daniel Giménez Cacho es el mejor actor que tiene México y fue una tarea de convencimiento para que entrara al proyecto. Y claro hubo personajes que fue más complicado de encontrar como el de Mariluz. Vimos muchísimas extranjeras. Teníamos muy claro que tenía que ser una actriz del extranjero. Es muy típico del futbol que los presidentes o jugadores que tienen poder y plata, quieran tener a la más guapa del mundo. Estábamos desesperados porque no la encontrábamos y desde que la vimos a la peruana Stephanie Cayo, dijimos "ella es la indicada". Y con Joaquín Ferreyra, el argentino, fue lo mismo. Teníamos en claro que su personaje, "el Potro", tenía que ser el sex symbol que tuviera a todas las chicas y los chicos gay pegados a la pantalla y cuando entró en la sala, se lo ganó. Creo que es una de las grandes sorpresas de la serie.

No, no, es cocaína eso. No, mentira. No es cierto. Me he metido de todo, desde azucar glas hasta cualquier cosa que parezca un polvo. Se usan mil cosas para reemplazar a la cocaína en las producciones.