AFP 163
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"Creemos que la economía china es resistente y suficientemente fuerte como para soportar ese tipo de variaciones importantes en los mercados", indicó la directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Christine Lagarde, en una conferencia de prensa en línea.

Lagarde subrayó que la bolsa de Shanghái -que cerró el miércoles con un alza de casi 3,5%, reponiéndose del descalabro de casi 11% sumado en las tres últimas sesiones- todavía refleja un alza del 80% con relación a un año atrás.

Afirmó, asimismo, que la ralentización observada en China, para la que se prevé una expansión del 6,8% este año, "es ciertamente algo más baja que la registrada últimamente pero es una desaceleración medida" y que, consideró, "está bajo control".

"Es un mercado que está creciendo de forma extraordinaria", señaló. "Es un mercado relativamente joven y hay un elemento de aprendizaje entre los inversores, compañías y autoridades", agregó.

China se ha lanzado a una amplia política de compra de acciones en el mercado para intentar frenar las turbulencias y mantener un nivel suficiente de liquidez. "El hecho de que quieran mantener un nivel de liquidez proporcional a un proceso ordenado también es bastante bueno", señaló Lagarde.

El FMI estudia actualmente añadir el yuan al paquete de divisas que componen su unidad de cuenta (los derechos especiales de giro o SDR), junto al dólar, el euro, la libra y el yen. "Continuaremos (con ese trabajo) y no nos desviaremos debido a algunas turbulencias bursátiles", aseguró Lagarde.

Por otro lado, la directora del FMI destacó la solidez de Estados Unidos y el "prometedor" panorama en la zona euro, aunque pronosticó mayor "volatilidad" en las divisas de mercados emergentes.

"La zona euro, pese a los sobresaltos de Grecia, ha doblado la esquina. Tenemos unas previsiones más optimistas de las que hemos tenido en mucho tiempo", apuntó Lagarde en una rueda de prensa por videoconferencia para comentar la situación global antes del receso de agosto de la institución financiera internacional.

Lagarde también hizo hincapié en los avances en países que habían sufrido duramente los efectos de la crisis como Irlanda, Portugal o España. En sus últimas proyecciones económicas de julio, el FMI pronosticó un crecimiento en la zona euro del 1,5% este año y del 1,7% el próximo.

Sobre Grecia, insistió una vez más en que la abultada deuda helena es "insostenible", por lo que abogó por una reestructuración que debe ir acompañada por la aplicación de "objetivos fiscales sensatos", de "profundas reformas estructurales" que eliminen barreras internas y un programa de respaldo financiero "suficiente y creíble".

Lagarde valoró también la devaluación registrada en los últimos doce meses en las divisas latinoamericanas y auguró "aún más volatilidad en el futuro próximo cuando la Fed (Reserva Federal) eleve los tipos de interés", lo que tendrá repercusiones en otros mercados emergentes.

En concreto, en la región latinoamericana y durante este período, el real brasileño ha perdido cerca de un 20% de su valor respecto al dólar, el peso mexicano en torno a un 9%, el peso colombiano alrededor de un 16%, y el peso chileno cerca de un 8 por ciento.