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La decisión de S&P se produce un día después de que la misma agencia de calificación de riesgo anunciara que mantuvo en BBB- la nota de la deuda brasileña a largo plazo en moneda extranjera, pero modificó la perspectiva de ésta, que pasó de "estable" a "negativa".

Entre las entidades financieras afectadas por la rebaja están Itau Unibanco, Citibank, Bradesco y Santander Brasil, además de las estatales Caixa Economica Federal, Banco do Brasil y Banco Nacional de Desarrollo Económico (Bndes).

Si bien S&P señaló que aún no ha rebajado la calificación de ninguna de estas entidades, advirtió que la modificación podría producirse en una próxima evaluación.

"Podríamos rebajar estas notas como consecuencia de una medida similar de calificación del país", sostuvo S&P en un comunicado.

La misma agencia redujo la perspectiva de 30 empresas brasileñas, entre ellas la cervecera AmBev, la petroquímica Braskem y la eléctrica estatal Eletrobras.

El martes la agencia justificó la rebaja de la perspectiva de la deuda brasileña a largo plazo en moneda extranjera, lo que permite prever una futura rebaja, por la creencia de que "los riesgos de empeoramiento en Brasil han aumentado" desde el pasado mes de marzo, cuando S&P realizó su última evaluación.

Mientras, crece la incertidumbre sobre el futuro económico y político de Brasil. Inflación y desempleo en alza, devaluación, ahorro fiscal casi nulo, escándalos de corrupción, pedidos de impeachment y ahora el riesgo de perder el grado de inversión condensan el agrio e incierto presente que vive Brasil.

La séptima economía mundial recibió este mes una nueva andanada de malas noticias que confirman que la actual recesión es más profunda de lo que se creía, que dificulta la recuperación en 2016 y hace temer que lo peor esté aún por venir. El mercado espera una contracción del 1,76% del Producto Interior Bruto (PIB) este año.

A las revelaciones del megafraude en la estatal Petrobras se sumaron en julio indicadores en rojo, el desplome de la popularidad de la mandataria Dilma Rousseff a niveles de un dígito, intrigas en la alianza gobernante y el martes, la amenaza de la calificadora de riesgo internacional Standard & Poor's de retirar a Brasil de la lista de países más seguros para invertir.

Además, el Banco Central se apresta a subir en unas horas la tasa de interés para controlar los precios. "Hubo una desmejora muy fuerte del escenario y S&P evalúa no solo los resultados fiscales, sino que tiene una sensibilidad mayor que las otras agencias a las condiciones políticas", dijo a la AFP Zeina Latif, economista jefe de la consultora XP Investimentos en San Pablo.

"Muchas medidas dependen del Congreso y el cuadro ahí está muy nebuloso. Es un cuadro general muy preocupante, económicamente malo y políticamente turbulento, con baja popularidad del Gobierno y difícil gobernabilidad", resumió Silvio Campos, de la consultora Tendencias en San Pablo.

Los problemas del Gobierno para conseguir la aprobación de medidas para cortar el gasto público fue convirtiendo al Congreso en escenario de una intensa disputa, que se agudiza a medida que surgen nuevos hallazgos de la trama que regó de sobornos a Petrobras para manipular licitaciones y financiar partidos políticos.

El caso ya llevó a la detención de algunos de los más poderosos empresarios de Brasil como antesala de lo que se espera sean las primeras definiciones judiciales sobre varios legisladores bajo investigación, algunos del gobernante Partido de los Trabajadores.