Reuters 163
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El ex director de la biblioteca de una universidad china admitió el robo de más de 140 obras de grandes maestros de una galería que estaba bajo su supervisión, que cambió por falsificaciones de su autoría.

Durante dos años -desde 2004 al 2006-, Xiao Yuan sustituyó obras famosas, como paisajes y piezas de caligrafía, de una galería en la biblioteca de la Academia Guangzhou de Bellas Artes.

Al hablar en su defensa ante un tribunal dijo que la práctica parecía desenfrenada y que el manejo de esas pinturas no era fiable. En su primer día de trabajo, señaló, se dio cuenta de que ya había obras falsas colgadas. Después, cuando ya había sustituido algunas de las piezas originales con sus falsificaciones, se sorprendió al descubrir que alguien había sustituido esas copias por otras réplicas.

"Me di cuenta de que alguien había sustituido mis pinturas con las suyas, porque podía distinguir claramente que sus trabajos eran terriblemente malos", dijo Xiao, de 57 años, ante el Tribunal Intermedio Popular de Guangzhou, que subió en su sitio web un video de la vista de dos horas.

Xiao dijo que desconoce quién cambió sus falsificaciones, pero que estudiantes y profesores podían llevarse pinturas igual que podían tomar prestados los libros de la biblioteca.

El bibliotecario vendió 125 de las obras en subastas entre 2004 y 2011 por más de 34 millones de yuanes (u$s6 millones) y utilizó el dinero para comprar apartamentos y otras pinturas. Las otras 18 obras que robó están valoradas en más de 70 millones de yuanes (u$s11 millones), según la fiscalía.

Xiao se declaró culpable de un cargo de corrupción por sustituir las 143 pinturas, y dijo que lamentaba profundamente su delito.

Entre las obras robadas mencionadas en los documentos judiciales había pinturas de los influyentes artistas del siglo XX Qi baishi, que pintaba acuarelas, y Zhang Daqian, que representaba paisajes y flores de loto. El propio Zhang estaba considerado como un experto falsificador.

También se sustrajo "Roca y piedras", de Zhu Da, pintor y calígrafo del siglo XVII que utilizaba tinta monocromática.

Xiao dijo que dejó de robar cuando las obras se trasladaron a otra galería. Dirigió la biblioteca de la universidad hasta 2010. Sus delitos salieron a la luz cuando un empleado descubrió lo ocurrido y acudió a la Policía. La sentencia se dictará más adelante.