Tenía 35 años y había trabajado para las Madres de Plaza de Mayo. En la Villa 15 de Lugano –conocida como Ciudad Oculta- todos sabían quién era desde aquel día que denunció a los narcos de la zona y la supuesta complicidad con los capos de la Comisaría 48°. Sabía que su vida estaba en riesgo y no era la primera vez que lo advertía. El sábado a la noche apareció muerta de un tiro en la cabeza, una supuesta bala perdida durante una pelea en el barrio por el botín de un robo.

Si bien la mujer fue llevada de urgencia al Hospital Santojanni, en Mataderos, no logró sobrevivir. De acuerdo al relato de algunos testigos, el hecho sucedió el sábado a las 9.40, cuando dos jóvenes discutían por el botín de un robo. La víctima, que estaba en la puerta de su casa, recibió uno de los balazos disparados durante la pelea y falleció en segundos.

En ese barrio conviven unas 25 mil personas con narcos mayoritariamente paraguayos. La víctima fatal era una de las testigos que detalló y denunció a los punteros del barrio en el libro El negocio de los derechos humanos, del periodista Luis Gasulla, del diario Perfil. Allí, los cruzaba con Schoklender y la Fundación Madres de Plaza de Mayo. En 2011, la mujer fue atacada a balazos por desconocidos mientras colgaba ropa, aunque salió ilesa. Días después, fue obligada a bajar de un colectivo y entregar la documentación que tenía previsto presentar en un juzgado.

Si bien insisten en que se trató de una bala perdida, algunos allegados del círculo íntimo de la mujer aseguran que ella tenía miedo de ser asesinada. "Me van a terminar matando", le dijo al periodista de Perfil tras la publicación del libro y las denuncias.

El caso es investigado por la División Homicidios de la Policía Federal y la UFI N° 28, a cargo de Alejandra Gils Carbó, y la secretaría de Marisa Forgione.