AP 162
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Solo nueve días faltaban para el primer aniversario de la final del Mundial perdida ante Alemania en Brasil 2014. En Chile, en la definición de la Copa América, Lionel Messi tenía la gran oportunidad de redimirse y de quedarse con un título, pero nuevamente la suerte le fue esquiva.


"La Pulga" comenzó el encuentro muy movedizo por todo el frente de ataque e imprimiendo una fuerte presión sobre la salida del conjunto rival. Así, al minuto de juego, logró robar una pelota que derivó en un ataque de peligro para Argentina.


Messi aportaba mucho sacrificio en la salida de Chile y, a la vez, intentaba encarar a la defensa cada vez que la pelota le quedaba en posición ofensiva. Además, el delantero del Barcelona se hacía cargo de todas las pelotas paradas del elenco de Gerardo Martino.


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Sus pausas e intentos en velocidad forzaron dos amonestaciones en la selección chilena. A los 33, paró una pelota en su campo sobre la línea del lateral y Gary Medel respondió con una terrible patada en su estómago. Sobre el final de la primera etapa, Díaz vio la tarjeta amarilla por agarrarlo de la camiseta cuando se iba directo hacia el arco defendido por Bravo.


Pero todo iba a cambiar en el segundo tiempo. Las apariciones del delantero se hicieron cada vez más esporádicas y erráticas. Cuando intentaba enfrentar a los defensores locales, terminaba perdiendo. Solo en contadas ocasiones los jugadores chilenos le competieron faltas, que derivaron en tiros libres que cayeron en el área sin mayor peligro.


Su acción más importante fue, en el minuto final, la habilitación para Lavezzi, quien luego mandaría una pelota cruzada al área que Higuaín no podría empujar al gol casi sobre la línea.


Messi no pudo demostrar su habitual capacidad para desnivelar y ser la carta ganadora del equipo. La selección argentina terminó sufriendo su falta de peso en ofensiva y, aunque convirtió su penal en la tanda definitoria, no encontró los modos para hacer valer su juego y aportar una cuota diferencial


La espina se mantiene. El último título del rosarino con la camiseta "Albiceleste" fue la medalla dorada de los Juegos Olímpicos de Beijing 2008. Luego, llegaron las decepciones en la final de la Copa América 2007 y en el Mundial de Brasil 2014. Un Messi multicampeón en Barcelona, no encuentra el rumbo del éxito en su selección.