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A más de un año de lanzar su disco, A Bailar, Lali Espósito sigue de gira por varias ciudades de la Argentina y países limítrofes mientras continúa con las grabaciones de Esperanza Mía. Pero ella está convencida de apostar a sus canciones. Tanto que se convirtió en productora de su proyecto musical.


En una entrevista con La Nación, Lali contó por qué tomó esa decisión: "No me imaginaba que a los 23 iba a poner plata en algo mío, pero está buenísimo. Es el ahorro de mi vida y hoy tengo la suerte de que se sumó Sony. Lo genial es que la decisión de qué quiero hacer y quién quiero ser es mía".


Para ella, ocupar el rol de productora es la una búsqueda de sentir algo distinto a la hora de encarar este camino. "Sería muy aburrido si no me pusiera a prueba. Ahora, desde mi humilde lugar de producción, me doy cuenta de que no todo era tan fácil. Está el riesgo de volverte un ignorante de tu propia profesión si no te involucrás", aseguró.


El sonido de A Bailar -por el que ganó un premio Gardel a Mejor Artista Femenina Pop- es novedoso para el mercado local y un desafío. "Fui directo a lo más real que tenía para dar, musicalmente hablando. No soy Whitney Houston, pero me gusta esto, canto así...Lo más complicado es que se trata de un tipo de propuesta que estamos acostumbrados a escuchar en inglés. 'Asesina' tiene un beat, una repetición hiphoperita popero que es muy yanqui y nos costaba encontrar las palabras justas en castellano", explicó.



Cuando se sube al escenario, también hay otra apuesta desde lo estético: "No está al nivel de la música, pero su nivel de trascendencia es muy importante. El tipo de show, el estilo de bailarines que tengo, responde a una decisión estética y todo lo que sucede en el vivo guarda relación con una decisión conceptual. Para mí fue muy satisfactorio armar todo eso".


¿Qué pasa con la actuación ahora que apuntó a la música? "Hay ideas para seguir actuando, pero más puntuales y cortas, tipo una peli o miniseries. Porque el año que viene va a ser muy musical. Quiero aprovechar para presentar el disco en lugagres a los que aún no pude ir y en otros países. Ir en persona, con este metro setenta imponente y mientras acá y en los países limíotrofes empiezo a mostrar el segundo disco. Y la actuación siempre me va a acompañar. Me encanta, salí de ahí y no me veo dejándola, pero sí me doy cuenta que la actuación lleva otros tiempos".


Además, opinó sobre aquellos que piensan que una actriz no puede pasarse al mundo de la música o viceversa: "Somos un cachín cuadrados para aceptar que un artista de pronto quiere hacer otra cosa. Afuera vos ves un actor que hace Los Miserables en teatro y de pronto una película de acción pochoclera. El chabón puede cantar en el teatro y hacer otra cosa en cine y se agradece. Acá, o sos de la comedia musical o sos del teatro y bastardeás al de la tele. Yo quiero ser una artsista completa. Siempre me voy a estar preparando para actuar mejor, cantar mejor y el día que necesite algo nuevo iré y tomaré clases. Yo arriba del escenario además de cantar actúo, no salgo con este body y de verdad me creo con Jennifer Lopez; no voy al chino a comprar así vestida. Hago un personaje de artista pop, después vuelvo a la vida real. Eso es una interpretación también, tengo que entretener a alguien que me paga una entrada y merece toda mi energía, mi fuerza y todo lo que tengo para dar. No entiendo al artista que no maneja el concepto de poliartista".