163
163
 163
163
 163
163
 163
163
 163
163
 163
163
 163
163

Una célula terrorista que opera en la provincia egipcia de Sinaí y responde al Estado Islámico (ISIS por sus siglas en inglés) ejecutó a un hombre bajo la acusación de trabajar para la central de inteligencia de Israel, el Mossad.

Las redes de propaganda de los yihadistas hicieron circular imágenes de cómo obligaron a su víctima, vestida de naranja, a cavar su propia tumba antes de asesinarlo con un disparo en la nuca.

El video incluye tomas de lo que parece haber sido su arresto, se lo ve hablando en árabe por un teléfono celular y luego corta a la secuencia que termina con su muerte a manos de un verdugo enmascarado.


Una vez que el hoyo ha sido terminado, el presunto "espía" es obligado a permanecer de rodillas al borde. Entonces el verdugo, que porta una pistola pequeña, descarga su contenido contra la nuca del prisionero. Con el tiro de gracia, éste cae al pozo. El ejecutor tapa el cuerpo del muerto con arena.

La célula de ISIS en Sinaí es una de las más activas de las que se conocen. Es integrada por unos dos mil yihadistas que responden al califa Abu Bakar al Baghdadi y que mes a mes recrudecen sus operaciones: atentados con coches bomba y ejecuciones de "apóstatas" han sido algunos de los eventos que los han puesto en la consideración internacional.

El origen de este grupo es Ansar Bait al Maqdis, una antigua célula de Al Qaeda que abandonó a ese grupo para pasarse al Estado Islámico. Se supone que se trata de la misma unidad que ahora opera en la Franja de Gaza y puja por introducir la visión de ISIS en el conflicto de Palestina.