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Hoy en su fiscalía, Viviana Fein espera recibir una parte clave del rompecabezas pericial que definirá la confusa y extraña muerte de Alberto Nisman: los informes de los peritos criminalísticos que actuaron en el caso, tras varias reuniones de deliberación para analizar fotos y videos del expediente.

Los expertos de la Policía Federal entregarán un documento de más de cien páginas. El perito de la defensa de Diego Lagomarsino, Luis Olavarría, presentará su propio anexo. Daniel Salcedo, designado por Sandra Arroyo Salgado, entregará 180 páginas de análisis y conclusiones, más un DVD animado de quince minutos detallando la mecánica del hecho. Habrá también una serie de respuestas a varias preguntas de la fiscal Fein.

Tal como en la junta médica, no hubo acuerdo entre las partes. Los expertos policiales reafirmarán la teoría del suicidio, algo que el perito de Lagomarsino abonaría. La querella ratificará su teoría de que Nisman fue asesinado.

Los peritos tanto oficiales como de la defensa habrían concluído que Nisman murió de pie frente al espejo. Para Salcedo, Nisman murió arrodillado frente a la bañera, a manos de un tirador que pudo haber sido diestro o zurdo. Según revelan fuentes cercanas a la querella a Infobae, el tirador cubrió con su dedo al dedo de Nisman mientras apretaba el gatillo. En este acto, el ex fiscal de la UFI AMIA estaba inconsciente. "Pudo haber sido dormido con un taser, por ejemplo", afirma una voz de confianza de Sandra Arroyo Salgado.

Hay otra polémica crucial alimentada por la querella: las manchas en la bacha y canilla del baño de Nisman en Le Parc. Salcedo visitó el lugar el 13 de febrero último y aplicó el test de Luminol. Para él, el resultado fue positivo: allí había habido sangre, que había sido lavada luego del hecho. Pero cerca de los peritos oficiales sostienen que allí no había habido sangre en ningún momento. ¿Por qué? Una pericia con el reactivo Blue Star realizada el 23 de abril último arrojó un resultado negativo. Salcedo cree los sucesivos análisis con la aplicación de líquidos reactivos lavaron el rastro.

Paradójicamente, revelan fuentes cercanas a la fiscal Fein, los peritos abordaron la muerte de Nisman en un comienzo como si hubiese sido un homicidio, pero las conclusiones de los peritos oficiales no sostienen esta evidencia. Apuntarán a que no hubo ninguna evidencia de defensa o resistencia, ningún movimiento de Nisman para rechazar una posible arma homicida en su cabeza, así como ningún rastro de salida. También, que múltiples manchas de sangre en el baño de Nisman ocurrieron porque no había nadie que las bloqueara. "Decime, ¿cuán ágil tenés que ser para esquivarlas?", plantea alguien que conoce el proceso por dentro.

Así, Viviana Fein sumará estos tres documentos a los informes de la junta médica tanto de los peritos oficiales como de la querella. Resta recibir los resultados finales de las diversas pericias informáticas realizadas por la división Cibercrimen de la Policía Metropolitana, de las que hay resultados parciales.