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Un cruce de mails entre altos dirigentes de la Federación Internacional del Fútbol Asociado y algunos de los implicados en el caso de corrupción que investiga la justicia norteamericana, complica al ex presidente de la casa madre del fútbol mundial.

Investigadores del FBI develaron que los altos mandos de la FIFA están implicados en las negociaciones del supuesto pago irregular de 10 millones de dólares al entonces presidente de la Confederación Norte, Centroamérica y del Caribe (Concacaf), Jack Warner, para la adjudicación de la Copa del Mundo 2010.

De acuerdo a la investigación de la fiscalía, Sudáfrica propuso desviar parte del presupuesto otorgado por la FIFA para la organización del certamen a las cuentas de la Concacaf, controladas por Warner, como parte del legado del primer Mundial en África.

El diario Sunday Time difundió una comunicación entre el secretario general de la FIFA y mano derecha de Blatter, Jerome Valcke, con el entonces vicepresidente de Finanzas de Sudáfrica, Jabu Moloketi, en la que se hace referencia a una misiva anterior y se consulta sobre cuándo se realizará la transferencia.

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"Esto se basa en las conversaciones entre la FIFA y el Gobierno sudafricano y entre nuestro presidente (Blatter) y el entonces presidente (Thabo) Mbeki", escribió Valcke. Diez días después, el presidente del Comité Organizador del Mundial, Danny Jordaan, respondió ese email pidiendo nuevas instrucciones para el pago. Allí se sugiere que en lugar de sacar el dinero del gobierno sudafricano, fuera descontado del presupuesto de FIFA para la competencia.

En un tercer correo, enviado por el presidente de la Federación de Sudáfrica (SAFA), Molefi Oliphant, reclama a Valcke que los fondos estén "gestionados y administrados directamente por Jack Warner".

La FIFA depositó los 10 millones en danza en tres pagos entre el 4 de enero y el 10 de marzo de 2008. Esta transferencia a Warner, uno de los principales acusados por la fiscalía de Estados Unidos por corrupción, prueba la implicancia de los altos funcionarios de la FIFA en el desvío de fondos.

Blatter negó saber que existían tales prácticas pero estas pruebas en las que figura su mano derecha (Valcke) parecen contradecir sus dichos. De hecho en el mail publicado por el Sunday Time se señala que el pago fue pactado entre eMBbeki y Blatter.

El gobierno sudafricano y la SAFA negaron esta información y defendieron la transacción destinada a un programa de promoción del fútbol en Trinidad y Tobago. "Que el dinero haya sido malversado por personas individuales luego de realizada la donación, no convierte al donante en cómplice", dijo la Federación sudafricana.

Warner, en tanto, sigue siendo el principal blanco. La BBC difundió evidencias de que esos 10 millones fueron destinados a cuenta controlados por el dirigente. Una cadena de supermercados de su propiedad recibió 4,6 millones, 360 mil dólares fueron retirados por personas cercanas a él, casi 1,6 millones se usaron para pagar sus tarjetas de créditos y préstamos personales, el mayor fue por 410 mil dólares.