La ex diputada nacional María Luisa Storani (UCR), titular del Observatorio de Derechos Humanos y Género, habló con Infobae sobre la macha #NiUnaMenos, convocada por redes sociales para el próximo miércoles luego del asesinato de Chiara Páez (14), una joven de la localidad santafesina de Rufino que estaba embarazada y apareció enterrada en el patio de la casa de su novio. Además, se refirió a la "agenda de género" que el precandidato presidencial del radicalismo, Ernesto Sanz, presentó la semana pasada ante organizaciones de mujeres.

Hemos avanzado mucho. Teneos una ley de cupo, incluso hemos superado el cupo, tenemos una representación importante, estamos ubicadas en el cuarto lugar del ránking mundial en representación legislativa. Esto nos coloca muy bien, pero es una pelea constante, cuando se cierran las listas, en qué lugar quedamos las mujeres. Generalmente cuando nosotros debatimos esta ley, esta ley habla del 30%. Siempre pensamos que ese 30% iba a ser un piso para crecer, terminó siendo un techo.

Nosotros estamos planteando la paridad. Es un tema que viene con fuerza de los organismos internacionales; incluso en reunión de la Cepal en el 2007, donde se plantea que los partidos políticos tienen que tener la paridad. Nosotros lo hemos presentado a eso.

Sí, presidenciales yo no creo... Por lo menos tenemos algunas. Hay poco y en realidad hay muchas mujeres. Tenemos muchas candidatas a intendente en la Provincia de Buenos Aires. En la UCR en la Provncia tenemos muchas mujeres y muy importantes en los distintos pueblos, que estamos acompañando sus candidaturas. El tema es cuando se cierra la lista en qué lugar quedan las mujeres, que siempre quedan en el tercer lugar, y muchas veces cuando se cruzan después con las alianzas, la del partido desaparece de la expectativa de entrar. Pero la agenda no sólo tiene esto que es muy importante, sino también tiene todo el módulo que tiene que ver con los derechos humanos, el derecho a una vida sin violencia. Hicimos todo un análisis de la cantidad de femicidios que se producen....

Sí, y te agradezco que me permitas anunciar que estamos trabajando muy fuertemente para la marcha del miércoles 3 de junio a las 17 en la Plaza de los Dos Congresos, donde vamos a manifestarnos con el slogan "Ni una menos", por la cantidad de femicidios. Hay cifras de la ONG "La casa del encuentro" porque no hay cifras oficiales, que ha hecho un estudio, y muere una mujer por femicidio cada 31 horas en la Argentina, una mujer quemada cada 19 días.

Hay mucho por hacer. En realidad tienen que ver con una ideología patriarcal. La violencia de género tienen que ver con las relaciones asimétricas de poder que se dan en el seno de una pareja. Esto lo venimos trabajando hace mucho años. Hay una excelente convención internacional de la OEA de 1994 que es la que plantea la diferencia de la violancia doéstica, familiar, y lo que es la violéncia de género. Estos casos que vemos tan espantosos lo que vemos es que si no estás conmigo no estás con nadie, prefiero matarte. El caso de la chica embarazada, de Rufino, adolescente, que la mataron y la enterraron, estas cuestiones crueles, tan espantosas, que pasan en la Argentina, tienen que ver con un paradigma. Pero también a mí me enoja porque tiene que ver con un incumplimiento de una excelente ley que tenemos, que es la ley de Protección Integral a las Mujeres, para erradicar, eliminar y sancionar la violencia contra las mujeres.

La ley es la 26.485, y según la ley, el órgano de aplicación es el Consejo Nacional de la Mujer, una institución absolutamente deprimida en esta instancia de este gobierno, con un presupuesto bajísimo, con subejecución presupuestaria, con un monto destinado sólo para personal. En el 2014 destinaba el 70% de ese magro presupuesto a personal, y en el 2015 está destinando el 90% a personal. El presupuesto es de 0,00027% del presupuesto nacional, y además teniendo subejecución. ¿Por qué lo destaco? Porque el Consejo Nacional de la Mujer tendría que haber hecho un montón de cosas a partir del año 2009 que se sancionó la ley, entre ellas tener un plan nacional de acción, con las provincias, de lucha contra la violencia de género, campañas de prevención, de capacitación. No hay una campaña de prevención donde las mujeres puedan leer "si te pegan es violencia, llamá a tal teléfono". Cuando yo era diputada, presentamos un proyecto para que en el programa Fútbol para Todos, en los spot publicitarios donde publican los ministerios, en vez de que diga "Ministerio de Salud", diga "si te pegan es violencia", y esto nunca se trató. A nosotras, los movimientos de mujeres, la verdad es que esto nos saca, porque en el 2015 con subejecución presupuestaria, aumentando el personal, que yo no digo que no lo aumente, ahora ¿ese personal ejecuta parte de la ley? No lo ejecuta.

Que no se confundan. La marcha fue porque ya es como que no se aguanta más. El movimiento de mujeres empezó con periodistas feministas, se decidió marchar porque no toleramos más. Y la no tolerancia de esto que tiene mucha responsabilidad la no ejecución de la ley, es para que por favor presten atención. Yo no trabajé para Cristina, yo soy radical, trabajé para otra lista, pero cuando ella asumió me puse contenta. Porque dije: vamos a tener una mujer. Yo siempre luché por los derechos de género, y la verdad es que estoy absolutamente desilusionada, yo esperaba más de la sensibilidad de una presidenta. Con todas estas cadenas que hizo no hizo ninguna de las veces mención a los femicidios espantosos y crueles que hemos tenido en este último mes. Sólo pensar en el último mes... La crueldad. Ni siquiera hacer una referencia. Es una mujer, tiene que tocarle de alguna manera.

No sólo eso, sino también la no reglamentación de la ley de trata, que yo era diputada aún, y que tuvimos que modificarla después de que dejaron libres a todos los proxenetas del caso de Marita Verón, ella retó a sus diputados para que tratemos la ley 26.842. De los 27 artículos de la ley sólo reglamentó 3. Estamos en el 2015. Con estas cosas estamos perjudicando directamente a la creación a un Consejos Federal de Trata y muchas cuestiones que son fundamentales para atacar los problemas. El Estado solo no puede: si estuvieran las ONG, la sociedad organizada, con presupuesto, es distinto. No es que estemos criticando todo, pero hay una responsabilidad del Estado, hay una responsabilidad del Consejo Nacional de la Mujer. No se saquen fotos, ataquen los problemas. Tengan la delicadeza de no sacarse la foto y poner presupuesto. A mí me gustarìa oìrlos a los responsables que digan "este años vamos a hacer una partida especial". Porque además en la Cámara de Diputados estamos pidiendo la declaración de la emergecia. La declaración de la emergencia significa más presupuesto para tener mucho más activo lo que dice la ley. No se trata nunca, nunca hay quorum para esto.

Y en muchas provincias tenemos aliados de otras fuerzas.

No estamos en soledad, pero yo creo que no lo toman, no tienen la agenda de género como tenemos en el radicalismo. Nosotros obviamente la vamos a comprartir y la vamos a someter a discusión con nuestros aliados también. Yo creo que somos el único partido que se presenta a elecciones con una agenda de género, y además nuestro candidato Ernesto Sanz ha planteado que invita a los otros candidatos a presidente a debatir una agenda de género y esto es importantísimo para nosotras las mujeres en el 2015, por las deudas y por lo que tiene que venir. Por ejemplo todo lo que son temas de cuidado, son temas prioritarios de Naciones Unidas hoy, donde se plantea por qué esta triple, cupdruple jornada de trabajo que tienen las muejeres, en el cuidado de la casa, el cuidado de los hijos, el cuidado de los adultos mayores, el cuidado de los discapacitados... Por qué esta mujer no puede llegar a competir en los cargos directivos de las empresas porque tienen que tener el cuidado que no está remunerado. Este tema tiene muchas aristas, hay que plantearse lo que son las licencias maternales y paternales.

Más jardines maternales y que se incluya a todos los niños para que las mujeres puedan trabajar más libremente fuera de la casa, puedan competir y no tener esa brecha salarial, que las discrimina y las sume a tener mucho menos sueldo que los varones. El tema de las licencias maternales y parentales: la igualdad de género con los varones, que también tienen derecho a estar con sus hijos, y además a ponerse de acuerdo cuándo se toman una y otra, y que eso no afecte tanto el trabajo de las mujeres, que generalmente la afecta, que tiene que ver con la tarea del cuidado. El tema del cuidado es el tema de la agenda futura. Hay varias organizaciones que lo están debatiendo y nosotros lo tenemos dentro de la agenda de género. La brecha salarial, mujeres emprendedoras... También la diversidad, no sólo sexual, en todos sus sentidos. Nosotros hemos trabajado intensamente por los nuevos derechos -matrimonio igualitario e igualdad de género.

Yo sí la pronuncio, porque yo he firmado todos los años el proyecto de la legalización del aborto, pero también ahí tenemos un problema, que se evita el debate, se lo cajonea, cuando en realidad hay una realidad que tiene que llamarnos la atenciónm que la tasa de mortalidad materna por causa de aborto es altísima, que no nos comparamos con países limítrofes como Uruguay o Paraguay, tenemos tasas parecidas a África, igual que con los femicidios. Ý además hemos dado un gran paso en la Argentina, a pesar de que no lo necesitábamos, porque tenemos el Código Penal, el artículo 86, desde 1921, de lo que es el aborto no punible, pero como no era entendido, la Corte Suprema sacó una resolución en 2012, donde reglamentó el aborto no punible a partir de un caso y esto es maravilloso porque de alguna manera facilitó la intervención de los médicos, porque si no, cuando había un caso de una niña violada, discapacitada o no, que no quería seguir su embarazo y le dañaba su vida, se le pedía autorización al juez...

Exactamente. Es una resolución que también es responsabilidad del Estado nacional obligar a las provincias a adherir y ejecutar esa resoluciòn. Tenemos provincas como Salta que ha hecho una resolución mucho más restrictiva que la de la Corte Suprema de la Nación, y el Estado no ha dicho nada. Tenemos otras provincias que están avanzando, pero en realidad es un retroceso. ¿Por qué no se debate? Porque esto es fudamental: el debate con la sociedad. Hoy si vas a hacer una encuesta, la legalización del aborto gana. Pero dentro del debate, hay mucha hipocresía, porque te dicen: si yo debato esto, no me votan en mi provincia. Este es un tema de salud pública, de derechos humanos, no es un tema de hipocresía, esto hay que tomarlo como es. Acá mueren mujeres todos lo días. En la Argentina hay 500.000 abortos por año, y esta es una cifra del Ministerio de Salud. ¿Quiénes mueren? Las pobres, las mujeres que van a los lugares insalubres. Nosotros tenemos una institución que se llama CEDEM, en San Fernando, donde hemos tenidos situaciones de una madre de 40 años que dejó tres hijos huérfanos porque nunca le dijo a su marido que se fue a realizar un aborto... Estas situaciones también se dan. No sólo los adolescentes, que son muchas, porque hay una muy alta tasa de mortalidad materna adolescente y de maternidad adolescente. El Estado no les brinda esa consejería que debería brindar con protocolos de atención. Falla la Ley de Educación Sexual también, que está aprobada hace un montón de años; está aprobada por el Consejo Federal de Educación para que cada provincia la pueda poner en práctica, y esto no funciona. Hay unos libros preciosos de educación sexual que están en el Ministerio y nadie los pide en las provincias, porque nadie los reparte. Falta decisión política. Estos son todos temas que tienen que tener decisión política.

Yo te diría que en muchos lugares sí, pero te diría que hay muchas partes de la Iglesia católica y de las iglesias evangélicas que están muy sensibles. Hay trabajos en zonas muy humildes, incluso, donde aconsejan que vengan a que podamos asesorar a las mujeres con situaciones muy dramáticas. No es todo. La Iglesia como Iglesia sí, se ha manifestado de un montón de formas, pero bueno, no es que uno va a salir a todas las esquinas y hay que abortar todos los días. ¡No! Es una decisión espantosa, que la tiene que tomar una persona individualmente. Una persona que no lo quiera hacer no lo va a hacer. Eso no es así. En los países en que se avanzó con la legalización se disminuyó muchísimo no sólo la tasa de mortalidad, sino también la tasa de abortos. Primero había muchos abortos y después... El caso de Uruguay es un ejemplo muy claro. Tabaré en su primera presidencia vetó un artículo del aborto, pero lo que aceptó fue el trabajo con protocolos y consejería en los hospitales. Tienen cero en tasa de mortalidad por aborto, porque tiene la consejería obligatoria, las personas pueden ir al hospital y decir "dudo de hacerme esto o no hacerme esto, quiero saber qué me va a pasar". El médico, profesional, la aconseja, la guía, y si es post, también la recibe. Esto es un país maduro. Acá nomas... ¿Por qué tenemos que estar viviendo una tasa de femicidio altísima, una tasa de mortalidad materna altísima, comparadas a África? No nos merecemos las mujeres argentinas esto. Y yo creo que esto es una decisión política, por eso me enojo con Cristina.

La verdad es que es importantísimo que nos acompañen todos, sobre todo los varones. La violencia está tan establecida y naturalizada en algunos hombres con una cuestión tan posesiva, que solo no lo podemos atacar. Si no nos acompañan en un concepto de cambio, en esta marcha, va a ser imposible. La marcha va a ser muy importante, es el próximo miércoles 3 de junio a las 17 frente al Congreso. No vamos a llevar pancartas políticas, vamos a llevar consignas del movimiento de mujeres, de los diferentes organismos. Yo soy directora de Observatorio de Derechos Humanos y Género, eso vamos a llevar. Y espero que esto sea un lamado de atención a los responsables tanto de la justicia que tiene que capacitar a la gente para poder atender, de la policía que cumpla con las medidas de protección, y del Estado nacional, que destine lo que tiene que destinar. Que se haga cargo de una vez por todas. Espero que sea una gran marcha, que demostremos que no queremos ni una menos.