El canciller Héctor Timerman, defendiendo el memorándum de entendimiento con Irán.  Télam 162
El canciller Héctor Timerman, defendiendo el memorándum de entendimiento con Irán.  Télam 162

Una traductora que por encargo de la Justicia convirtió al castellano una de las versiones en inglés del Memorándum de Entendimiento con Irán señaló que en el texto hay poca claridad e imprecisión.


A la inquietud que generó el informe de la intérprete se sumó otro elemento que lejos está de disipar las dudas y suspicacias que hay sobre el documento: la Cancillería ratificó la confidencialidad de una porción de la documentación relativa al pacto, y señaló la imposibilidad de darla a conocer a la fiscalía y a las otras partes de la causa.


En cuanto a la traducción al castellano realizada por pedido de los jueces, fue llevada a cabo por la traductora pública Viviana Cortinez. Y las conclusiones que presentó fueron contundentes.


Un informe con reservas

La Sala I de la Cámara Federal de Casación Penal es la que tiene que definir si el Memorándum es constitucional. Los jueces Ana María Figueroa, Luis María Cabral y Juan Carlos Gemignani tuvieron ayer al mediodía una audiencia con funcionarios de la Cancillería.


El Memorándum fue firmado el 27 de enero de 2013 en la Ciudad de Adis Abeba, Etiopía, y se hizo en varios ejemplares, en farsi, español e inglés.


En la Argentina su implementación está supeditada a la decisión judicial que tome Casación. En Irán fue aprobado por el gobierno y, más allá de que no fue tratado por el Parlamento, con eso ya tiene validez, según explicaron fuentes judiciales consultadas por este medio.