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En 1959, Fidel Castro tomó el poder en Cuba tras la caída del régimen de Fulgencio Batista. Ese mismo año el líder cubano hizo circular un sello postal en el que establecía cómo serían las bases de su Gobierno, pero que jamás se volvió a ver.

Antes de asumir la presidencia de la isla, Castro señalaba como pilares de su futura gestión "el derecho a la Paz, la Justicia y la Libertad". Además, aseguraba no comulgar con las ideas comunistas.

Pero el tiempo se encargó de echar por tierra todas esas "promesas" de Gobierno.

La postal, que está escrita en inglés, dice:

Nuestra Revolución NO ES COMUNISTA. Nuestra Revolución es HUMANISTA. Los cubanos sólo quieren el derecho a la educación, el derecho al trabajo, el derecho a comer sin miedo, el derecho a la PAZ, la JUSTICIA y la LIBERTAD

El sello publicado por Fidel no sólo circuló por Cuba, sino también en el exterior, donde tuvo la intención de aclarar, sobre todo ante los EEUU, de qué lado de la Guerra Fría estaban.

Al poco tiempo de haber asumido, el ex presidente cubano hizo todo lo opuesto a lo que señalaba en su postal. Declaró una revolución de carácter socialista, nunca hubo elecciones libres ni se estableció una Constitución.

La cuestión de la libertad, supuestamente, era uno de los pilares para la Cuba castrista. Sin embargo, desde su arribo al poder, es uno de los países con más censura.

Según consigna el portal Yusnaby, "no hay derecho a elegir la educación que queremos para nuestros hijos", ya que "la única opción es la ofrecida por el régimen"; "no tienes derecho a trabajar si políticamente no coincides con el Partido Comunista", y "comer se volvió una lucha diaria de la familia cubana".