El mundo del fútbol se ve conmocionado por esta triste noticia que arriba desde Bélgica. El lunes pasado, mientras se jugaba un amistoso entre el Sporting Lokeren y el Genk de ese país, Gregory Mertens sufrió un desvanecimiento que derivó en su inmediata internación.

¿La causa? Un paro cardíaco que dejó en coma durante tres días al defensor de tan sólo 24 años, que había formado parte de las categorías juveniles de la Selección belga. Luego de mucho sufrimiento, su familia tomó la decisión de que desconectaran su sistema de apoyo vital, para evitarle más dolor, viendo que la situación parecía irreversible.

Esto fue informado por Herman Van De Putte, portavoz de la institución "tricolor", que también anunció en la cuenta de Twitter oficial: "Con tristeza, informamos la pérdida de Gregory Mertens. Deseamos a la familia y amigos toda la fuerza".