Brian (25), de La Matanza, fue el primer participante en ingresar a la casa de Gran Hermano 2015. En el casting el muchacho contó que deseaba entrar para poder ayudar a su familia.

"Vivo con mi mamá y mi hermano discapacitado, mi papá nos abandonó. Cuando era chico me llevaba a robar. Llegaba a mi casa drogado y nos golpeaba", afirmó. Además, Brian relató que tuvo un hijo con una ex pareja pero no sabe si realmente es el padre biológico del niño. Ella no accede a que me haga un ADN", reveló.

Luego, fue el turno de Belén (22), una modelo y diseñadora. "A veces parezco que soy un poco distraída, pero si me pongo a hablar seriamente me dicen 'me sorprendiste'. Adentro de la casa me puede llegar a molestar mucha careteada", sostuvo la joven en el casting.

Nicolás (26), de Santiago del Estero, fue el tercero en ingresar. "Trabajo en un boliche. Soy boxeador. De chico siempre he tenido todo. El que entra con una historia de vida a hacerse el pobrecito, es débil. Quiero que la gente se enamore de mi", expresó al narrar su pasado.

Más tarde, Nadia (31), de Carlos Casares, pisó la casa. "Tengo un hijo, soy soltera. A los 19 años me puse de novia con un chico que es corredor, cuando se enteró que estaba embarazada no quiso saber nada. Me convenció para viajar. Paramos en Bolívar para tomar algo. Me desperté en Mar del Plata con gasas y algodón. Había abortado".

Mariano (30), de Córdoba, fue el quinto "hermanito". Es empresario y obsesivo de la estética y el cuidado personal. "Mi fetiche es la ropa interior. Defiendo mucho lo que es mi opinión. Tengo una vida sexual muy activa. No voy a poder estar cuatro meses sin sexo", fueron las palabras con las que se describió antes de empezar la convivencia.

Después, Valeria (30), de Capital, se sumó al juego. "Nací varón. No oculto quien soy. Soy soltera y sin apuro. Si me enamoro dentro de la casa, bienvenido sea", contó la participante.

Fernando (35), de Ramos Mejía, fue el séptimo concursante. "Buscando mi rumbo me fui a viajar por el mundo. Debe ser muy difícil que un ingeniero quiera entrar a la casa de Gran hermano. La casa me entusiasma, tiendo a ser líder en los grupos. Me despierto siempre de buen humor", así se definió en el casting.

Romina (20), Mar del Plata, reveló en su casting: "Hace cuatro años entraron a robar a mi casa y pienso que a esas personas hay que matarlas, no me gusta que me digan lo que tengo que hacer y que me hablen mal".

Marian (20) fue la novena concursante en sumarse al reality. "Somos de una familia bien porque vivo en un country. Soy espontánea y divertida. Me encanta salir a bailar. Mis amigos me dicen fiestera. Me gusta chaparme pibes. Me voy a levantar un día y voy a decir ¿quién quiere hacer un trío?", expresó la muchacha.

Matías (19), de Misiones, se convirtió en el décimo participante de GH2015. "Estudio producción y electrónica automotriz. Para la primera vez estoy esperando a la chica ideal. La gente me tiene que elegir porque voy a ser el romántico de la casa", afirmó en el casting para definirse.

Solano (24), de Catamarca, ingresó al reality con ideas muy claras: "Me saca la mala educación, los malos modales. Soy extrovertido. Estoy todo el tiempo arriba. No paro de hablar. La opinión del resto no me perjudica. Me saca la gente ordinaria".

María Paz, (29), de Mar del Plata, fue la siguiente en cruzar las puertas de la casa. "Siempre viví dentro de la religión adventista. Como no está permitido tener relaciones antes del casamiento dejé la religión y empecé hacer todo lo que no podía y me llamaron para posar para Playboy. En mi casa siempre estoy en bolas y en Gran Hermano voy a ser como soy en mi casa", relató la joven.

Eloy (20), de Burzaco, previo a su ingreso, manifestó: "Fui varias veces tendencia en Twitter. Tengo 500 mil seguidores. Sé cómo tratar a una mujer, toda la psicología femenina. Lo primero que quiero hacer es conocer a las chicas. Nací para estar en la televisión, para ser un mediático".

Camila (27), de Ramos Mejía, narró: "A los 15 años con mi hermana gemela nos escapamos de casa para ir a un cyber y cuando volvíamos nos cruzamos con un tipo. Nos agarró a las dos, nos llevó a una calle cerca de las vías del tren y nos violó".

Francisco Delgado (29), de Río Negro, señalado como el supuesto padre del hijo de Gisela Bernal, fue el último en ingresar al reality. "Llegué hace poco de Ecuador. Se dijeron muchas mentiras. Me atribuyeron una paternidad que no sé. Después de todo lo que sucedió, perdí muchos trabajos. Se me difamó muchísimo", declaró.