Todo chico, cuando comienza a jugar, tiene como máximo anhelo vestir la camiseta de su Selección y alzarse con la Copa del Mundo. Uno de los pocos que pueden afirmar haber cumplido ese sueño es Cajú, futbolista que brilló en las décadas del 70 y 80.

Paulo Cézar Lima (su verdadero nombre) no fue titular en el Mundial de México '70, pero era considerado el 'jugador número 12' para el director técnico, el "Lobo" Zagallo. Además, supo vestir las camisetas de Botafogo, Flamengo, Olympique de Marsella, Fluminense, Gremio, Vasco da Gama y Corinthians, entre otras.

Lo que sucedió luego, distó muchísimo de esto. Su mundo comenzó a caerse por el consumo de la droga. "Vendí mi medalla de oro del Mundial por cocaína. Necesitaba la droga. Pierdes la noción total de lo que estás haciendo. No tienes equilibrio", esbozó, de manera cruda, el atacante, en diálogo con Globonews.

Debido a su adicción, además de su galardón, perdió mucho dinero y hasta tres departamentos. Igualmente, ahora pareciera estar ganando la 'batalla': "Hace 15 años que estoy limpio y no consumo ninguna droga".