Remi Jouty, presidente de la francesa Bureau d'enquêtes et d'Análisis BEA (Accidentes Aéreos Investigador), habla durante una conferencia de prensa en su sede en Le Bourget, cerca de París Reuters 163
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Minutos después de la aparición pública de Brice Robin, fiscal francés a cargo de la investigación judicial del accidente de Germanwings, la compañía alemana Lufthansa también brindó una conferencia de prensa. Su presidente, Carsten Spohr, se mostró "consternado" luego de conocerse que el copiloto fue el responsable del impacto.

A pesar de esto, el empresario sostuvo que desde la empresa están "orgullosos del sistema de selección de personal".

Sobre lo sucedido durante el vuelo 4U9525, en el que el copiloto Andreas Lubtiz no permitió el ingreso al capitán al mando a la cabina y luego descendió "voluntariamente" la nave, Spohr reconoció que "lo que ha sucedido es algo inconcebible".

"Esto nos produce una consternación terrible. No lo podemos entender", aseguró.

Consultado sobre la selección de personal, el presidente de Lufthansa indicó que la compañía está "orgullosa" de su sistema de selección. "En el mundo entero nadie investiga a la familia de un candidato a piloto", apuntó.

"Esto no cambia nada ante este caso excepcional", remarcó. Y completó: "Seguimos teniendo plena confianza en nuestros pilotos. Siguen siendo los mejores del mundo".

Sobre la formación de Andreas Lubitz, el CEO informó que en su momento "fue sometido a los test psicológicos" correspondientes y "en su informe médico no había ninguna limitación".

"Tuvo una larga interrupción en la formación, pero después dio un nuevo examen y volvió", expresó Spohr, quien aclaró que esto "no es algo inusual".

Coincidió con el fiscal francés en evitar hablar de suicidio: "Si una persona se mata a sí misma y a otras 149 personas, yo no sé si la palabra adecuada sea suicidio", señaló.

Con relación al sistema de bloqueo de la puerta de cabina, explicó que desde el atentado terrorista contra las Torres Gemelas el 11 de septiembre de 2001 "se blindaron todas las puertas para que nadie pueda entrar contra la voluntad de los pilotos".

Asimismo, confió que para estos casos –cuando queda cerrada la puerta-, "hay otro código que también abre la puerta, pero el piloto que queda dentro puede impedir esa apertura". Sobre el caso del vuelo de Germanwings, Spohr afirmó que es "poco probable" que el piloto no haya intentando ingresar con ese segundo código.