Reuters 163
Reuters 163

En una entrevista con la televisión estadounidense NBC, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, aseguró que la ruptura de los palestinos con el grupo terrorista es la única posibilidad para alcanzar "sinceras" negociaciones de paz con Israel. También, afirmó estar "orgulloso de ser el primer ministro de todos los ciudadanos israelíes, árabes y judíos por igual", luego de que en su campaña aludiera al "peligro" del voto árabe.

Aseguró que Estados Unidos e Israel son para uno y otro sus mejores aliados y que "no tienen otra alternativa" que trabajar juntos. En sus primeras declaraciones a un medio estadounidense tras su victoria en las legislativas israelíes, dijo que ambos países podrán tener diferencias pero al final "trabajarán juntos (...) porque no hay otra alternativa".

"Podemos tener diferencias, pero tenemos tantas cosas que nos unen y tenemos una situación muy peligrosa en Medio Oriente que es un desafío común", señaló el primer ministro israelí.

El mandatario israelí confirmó que el secretario de Estado, John Kerry, lo había llamado el miércoles, pero que aún no había recibido las felicitaciones del presidente Barack Obama, con el que las relaciones son al menos distantes, en particular debido a las negociaciones en curso con Teherán para llegar a un acuerdo sobre el programa nuclear iraní y el rechazo de Netanyahu a la creación de un Estado palestino. "El secretario Kerry me llamó ayer y estoy seguro de que hablaré pronto con el presidente Obama", aseguró.

Con la totalidad de los votos escrutados, el Likud, el partido de Benjamin Netanyahu, logró 30 de los 120 escaños totales en las elecciones del martes, que definen quién será el próximo jefe de Estado israelí. Ahora deberá formar una coalición para obtener al menos 61 bancas que lo habiliten a formar gobierno y mantenerse en el cargo.

El segundo lugar fue para la opositora Unión Sionista, encabezada por Isaac Herzog, con 24 bancas. La Lista Conjunta Árabe se ubicó, finalmente, tercera con 13 asientos legislativos.