Hace reír, pero por encima de todo mueve a reflexión esta alegoría del papado de Francisco que sacude las conciencias en torno al hecho de que muchos se acercan al Papa buscando beneficiarse de su notoriedad sin comprometerse con su apostolado.

Maurizio Crozza es un actor cómico italiano. En este sketch en el cual imita a Francisco, el Papa está cargando una heladera que lleva como una cruz para una señora que la necesita. En su largo via crucis, se encontrará con varias personas que lo saludarán, le pedirán bendiciones, elogiarán su tarea, pero no le ayudarán a cargar el peso.

Francisco no podrá finalmente entregar la heladera y entonces deberá emprender el regreso. Piergiorgio Odifreddi, el escritor mencionado al final, es un filósofo crítico de Bergoglio a quien le hicieron la broma de llamarlo y hacerle creer que del otro lado del teléfono estaba el Papa. A eso alude el final del sketch del que se puede ver aquí un resumen.

En momentos en que tantos peregrinan a Roma en busca de imagen, esta representación llama a algo mucho más desafiante: tomar el relevo, recoger el desafío, seguir el ejemplo.