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El ex rehén francés Nicolas Henin reveló que el yihadista de acento británico "John" y otros terroristas del Estado Islámico (ISIS, por sus siglas en inglés) veían "de todo" en la televisión, desde la serie infantil Teletubbies hasta la multipremiada Game of Thrones. "Noté que tenían poca relación con la cultura local, fuera árabe o musulmana. Son hijos de nuestra sociedad", afirmó.

"Hablan nuestro idioma y tienen las mismas referencias culturales que nosotros. Veían las mismas películas que nosotros, jugaban con los mismos videojuegos que nuestros hijos", reflexionó. En Siria e Irak, se estima que hay unos 10.000 combatientes extranjeros en las filas del ISIS, de los cuales al menos un tercio procede de Europa.

"Los reclutados son personas frágiles. Una vez que los obligan a cometer un crimen cuando llegan, no hay forma de que vuelvan atrás", aseguró, por otro lado, Henin en la entrevista que concedió a la cadena británica BBC para presentar el libro Will Daddy Hedgehog Ever Come Home?, realizado por su hija menor.

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Henin, quien fue liberado el año pasado, contó que compartió actividades con el reportero francés Pierre Torres, también puesto en libertad, el británico David Haines y el estadounidense Peter Kassig, quienes fueron decapitados por "John" en dos de los sangrientos videos publicados por el ISIS con amenazas a Estados Unidos y a sus aliados en la coalición internacional.

"Pedirles piedad era lo peor que podías hacer"

El hombre narró que en el momento en que estaba cautivo, el periodista británico John Cantlie todavía no reportaba para el ISIS. Y recordó una ocasión en la que los rehenes rindieron tributo a Sergey Gorbunov, un ingeniero ruso que estaba recluido con ellos y fue asesinado por los terroristas: "Todos le hicimos un homenaje. Cantlie fue el primero en hablar y pidió un minuto de silencio".

Henin estuvo como rehén durante 10 meses. "Una vez una pareja de captores discutió con nosotros porque intentaban justificarse, pero sus actos eran imposibles de justificar", señaló. "Charlarles un poco podía ayudar, aunque no tenían ningún tipo de piedad. Y pedirles piedad era lo poder que podías hacer", agregó.