El abogado Álvaro de Lamadrid vivió en la provincia de Santa Cruz entre 1998 y 2009. En el año 2010 publicó un libro (link a un extracto al pie de esta nota) describiendo el poder kirchnerista por dentro, su concepción, su lógica y sus secretos. Zannini no es sólo el operador sino el ideólogo detrás de muchas iniciativas oficialistas: las contramarchas, el relato progresista que enmascara las verdaderas intenciones, la victimización cuando la situación se vuelve adversa...

 162
162

El libro, prologado por Manuel Garrido, recorre toda la trayectoria de Néstor Kirchner y su esposa desde la Intendencia de Río Gallegos, la capital provincial, y describe esa "confusión entre público y privado", entre "partido y gobierno", que ha sido tan característica de esta gestión y que había tenido impactantes antecedentes en la provincia: fondos de Santa cruz, apropiación de El Calafate...

En esta entrevista con Luis Novaresio para Infobae TV, Lamadrid también derriba algunos mitos. Por caso, el matrimonio presidencial no se enriqueció rematando casas –hasta les conviene que se diga eso-, sino en la función pública.

En cuanto al conflicto actual con los jueces, sostiene que los Kirchner siempre vieron a la Justicia como un auxiliar del Ejecutivo, como una herramienta más para preservar poder y mantener a raya a sus contrincantes.

-¿Por qué poder bruto, por qué Pingüino emperador?

La irrupción del kirchnerismo en la política nacional inauguró en su momento la época de la política del poder bruto. Quienes vivimos en Santa Cruz, yo desde el 98 -cuando los Kirchner ni soñaban con llegar al poder nacional- hasta el 2009, sabíamos de primera mano cuál es la lógica del kirchnerismo, de qué manera conciben y ejercen el poder. Para el kirchnerismo gobernar es mandar, doblegar, rendir, subyugar; por eso digo que se inaugura la época de la política del poder bruto.

Y Pingüino emperador porque yo decía, en el momento del ballotage contra Carlos Menem, que nos íbamos a equivocar los argentinos. Como había pasado en Roma cuando se terminó con Julio César por todos sus abusos y sus arbitrariedades, y se creía que se iba a un lugar mejor, en realidad después de César es cuando vino el primer emperador, porque César no lo fue. Quiere decir que lo que vino fue peor. Y esto fue lo que pasó en la Argentina, esta cuestión del mal menor, del que no es conocido, de lo nuevo... a veces lo nuevo es lo peor de lo más viejo, si uno no sabe de qué se trata.

"La Presidente hace la estrategia del extorsionador extorsionado"

- Pero lograron presentarse con otra cara, en todo caso...

Los Kirchner utilizaron todas las banderas y las mejores consignas, se presentaron progresistas cuando no lo son, sólo como una cuestión táctica, para acumular poder, suplantar la debilidad inicial con la que llegaron al poder, por eso el poner jueces intachables en la Corte, todas cuestiones que a primera vista parecen buenas pero no eran el objetivo, el objetivo era acumular poder. Cuando ganaron la elección en la provincia de Buenos Aires en el 2005 se empieza a ver la verdadera cara del kirchnerismo.

Y uno empieza a darse cuenta de que utilizar a las Madres como guardia pretoriana, utilizar militancia rentada como La Cámpora, y las reformas judiciales no perseguían fines nobles. Después lo terminó admitiendo Zannini, que es el cerebro de todas estas batallas ideológicas, narrativas y épicas. Zannini dijo en un momento "no pusimos a la Corte para esto", y esto que está pasando con la cuestión del Partido Judicial. Ya pasó antes en Santa Cruz: para el kirchnerismo la Justicia tiene que funcionar como una Secretaría de Estado, ellos creen que la Justicia debe ser una "Secretaría" de Justicia en la cual pueden influir, decidir, mandar y usarla para amedrentar y perseguir opositores. Cuando la justicia quiere funcionar como corresponde e investigarlos, dicen como excusa que se quiere destituir.

La Presidente hace la estrategia del extorsionador extorsionado. Ellos extorsionan a los jueces para que fallen a favor de encubrir la impunidad y cuando no resulta esa extorsión, se presentan ellos como extorsionados.

"Kirchner filmó esas marchas gremiales para amedrentar y después hizo una marcha en defensa de su gobierno"

-¿Qué papel juega en esto Zannini?

Zannini es el constructor de Kirchner, es el que le permitió ganar la intendencia por 156 votos y la gobernación por 6 mil y pico, y es quien le da contenido político, o por lo menos discursivo, narrativo, al Gobierno. Es el que siempre plantea las batallas para contrarrestar los problemas del gobierno. Es el ideador de las contramarchas en Santa Cruz.

En el 91 en Santa Cruz, Adosac [gremio docente] hizo una fuerte marcha por un problema gremial. Ahí es el origen de las contramarchas. Kirchner filmó esas marchas para amedrentar a todos los que marchaban y después hizo una marcha en defensa de su gobierno. Y esa es también la estrategia en lo judicial: querer dos justicias, o decir que hay dos justicias, por supuesto la buena es la que encubre la impunidad y no investiga.

-¿Qué cree que harán en estos últimos meses de gestión?

Acá hay un plan. La Presidente ya está hablando como ex Presidente, no le interesa más gobernar, no le interesa solucionar ninguno de los problemas de la Argentina, lo único que quiere es complicarlos, diferirlos y minarle el campo al próximo, está cubriendo su espalda porque teme ir presa. Entonces no tenemos que caer en la provocación porque quieren crear un caos de violencia, para victimizarse

"La realidad es más penosa: no eran ricos, se enriquecieron en la función pública y no hicieron nada por los DDHH"

Hay un plan gubernamental, militar y judicial, ideado por Zannini. Lo que hace la Presidente es comunicárselo a la sociedad. En eso los Kirchner han sido muy astutos, casi perversos, diría, y lograron durante muchos años ganar una batalla mediática y de creencias de la sociedad, que es la del Kirchner rico desde siempre. Los Kirchner no se enriquecieron en los 70 rematando casas, porque eran casas de muy bajo valor. Ellos se enriquecieron en la función pública, pero han dejado correr esta idea, porque aún disvaliosa, ya que no hicieron nada por los derechos humanos, por lo menos los había convertido en ricos.

Muchos periodistas durante muchos años, creyendo que los corrían por izquierda o les mojaban la oreja, repetían eso, pero Kirchner estaba muy a gusto, decía: "gran favor me hacen cuando repiten que yo era rico desde siempre". La realidad es muy distinta, es más penosa: no eran ricos, se enriquecieron en la función pública y no hicieron nada por los derechos humanos.