Me sorprendió el momento, íntimamente no es que no me sorprendió, es un lugar que siempre supuse que alguna vez me podía tocar, quizás porque lo deseaba mucho. Para mí el teatro es como una chica o un chico que toda la vida te gustó y un día de pronto te dice "Vamos al cine", algo muy deseado. Suponía que me iba a tocar un poco más mayor, pero me lo imaginaba porque yo soy muy habitué del teatro de toda la vida. A cada lugar que voy, voy a escuchar ópera.

No, a mí no me da miedo, me da entusiasmo. Tiene algo naturalmente complicado que es que tenés en un teatro mucha gente que hace cosas muy distintas. La gente no sabe que el Colón es como una ciudad. Es fabuloso, pero todo es distinto, el ballet estable está por un lado, hay dos orquestas, la filarmónica y la estable, que son muy grandes, las demandas y los problemas son de naturaleza distinta, después tenés toda la administración, el Instituto Superior de Arte del Teatro Colón, todo es muy distinto y todos estamos en determinado momento ahí adentro. Tenés que encontrar soluciones complejas a problemas complejos, pero a mí me gusta, es lindo.

Las programaciones del teatro vienen siendo muy interesantes. Pedro Pablo García Caffi (el anterior director) hizo un trabajo fantástico, el teatro había estado cerrado por la obra que fue muy compleja, él hizo la apertura y fue muy arduo, después lo estabilizo con programaciones que fueron muy interesantes y el teatro está en funcionamiento. Yo este año voy a hacer cumplir esa programación, voy a hacer algún cambio puntual de cosas que ya incluso comenté con él. Sí voy a agregar cosas en esta programación, y estoy ya trabajando en eso, quiero agregar un abono nuevo y que sea muy barato, para los jóvenes. Quiero usar mucho la plaza de al lado, es muy linda y la gente no sabe pero esta interconectada con el teatro, quiero empezar ya con conciertos ahí, que haya cosas en la puerta del teatro y voy por supuesto a producir sinergia entre el FIBA y el Colón. Yo trabajo en un sentido muy constructivo. Pedro Pablo trabajó muy bien y sobre eso es el momento de mejorar.

Sí, estoy chocho, no soy un entusiasta en general, pero estoy con un entusiasmo que desconozco en mí, es curioso.

Había pensado irse hace unos meses, me lo había dicho en su momento y luego tuvieron una conversación con la gente del Gobierno para llegar a fin de año y reevaluar. Terminado el año, había presentado la programación, que es la última programación de la gestión de Macri, y seis años en un teatro así es mucho. Estaba cansado, quería renovar su carrera profesional y fue una cosa acordada. Todos le reconocemos el trabajo que hizo y trabajamos juntos días pasados, es una cosa muy armónica. No fue una salida problemática.

Como te comentaba, trabaja mucha gente que hace cosas distintas. Los músicos tienen una problemática propia de su profesión y son muchos, los bailarines tienen otra problemática, el cuerpo escenotécnico es muy grande. Es una maravilla, es uno de los pocos teatros en el mundo que lo que muestra en el escenario lo produce adentro. Hay unos talleres fabulosos y unos empleados con una destreza fabulosa que todo lo que se ve en el escenario lo hacen ellos abajo. Todo el personal, escenógrafos, gente que trabaja en iluminación, en vestuario, peluquería, no tienen las mismas situaciones laborales que los músicos, el ballet, los administrativos. La habilidad consiste en mantener la armonía laboral con gente cuyos problemas y soluciones pertenecen a naturalezas distintas.

Reclamos salariales, condiciones de trabajo, a veces los cuerpos estables piden actuar más y yo lo encuentro completamente lógico. A mí me gusta hablar, tratar de arreglar los problemas, una cosa que voy a imponer fuertemente, parece mentira decir eso, pero en estos tiempos la Argentina estuvo muy crispada, yo impongo el buen trato, me enojo mucho si alguien no trata bien a la gente. Los jefes tienen que tratar bien a los empleados. Si algún jefe trata mal a alguien yo a ese tipo lo echo. El trato tiene que ser exquisito en una institución de este tipo.

Yo lo veía como espectador y no sabía bien qué pasaba. Los músicos todavía no vinieron, están de vacaciones, se reincorporan en poquitos días, yo les voy a plantear si tienen problemas. Yo no tolero que la gente se maltrate. El poder se ejerce desde la autoridad moral que da el buen trato. En estos años, la Argentina entró como en un estado de locura donde la gente se dice cualquier cosa y yo estoy atónito.

Hay que hacer cosas para que cada vez más espectadores se acerquen al teatro, como estas acciones que te comentaba. Pero te digo una cosa, vamos a destrozar los mitos porque hay un montón de cosas que la gente las cree pero no son verdad. Por ejemplo ,"al teatro se va de gala de largo". No es verdad, al teatro se va como uno va al cine, hay una función que la gente va bien vestida, pero al resto no. "Es caro"... son caras algunas funciones, no más caras que otras cosas que la gente en Argentina paga, no más caras que el Cirque du Soleil, pero hay un montón de funciones que no son para nada caras, lo que hay que tomarse es el trabajo de verlo y de buscarlo. Podés ir a ver cosas fabulosas pagando $80, $100, $140. Podés pagar menos para ir a escuchar la Novena de Beethoven que para ir a ver "Regatos Salvajes". No tengo nada contra esa obra, la pongo como ejemplo porque me encanta el nombre.

Yo se lo adjudico absolutamente al kirchnerismo, no existía esto en la Argentina. No quiere decir no discutir, yo estuve en muchas posiciones de gobierno y me he dicho de todo con gente por un problema puntual, pero después nos vamos a comer juntos. El poder tiene que ser ejemplificador, debe dar el ejemplo. Acá se han hecho unas burradas que no doy crédito, no te gustaba lo que decía un periodista y le hacían un juicio público. Cuando fue el conflicto por el campo D'Elía y Moreno iban a la plaza de Mayo, puteaban a los tipos que se estaban manifestando y les querían pegar, innumerable cantidad de ejemplos. La Presidente misma por una cosa que dijo Darín lo acusó de algo que además era falso. Si el que tiene el poder hace eso, para abajo se transmite y la sociedad se crispa.

El balance fue muy bueno, me acuerdo cuando empezaba la gestión y decían "Macri va a terminar con la cultura", en pleno auge del discurso brutal del fanatismo del kirchnerismo. La gestión de la ciudad fue muchísimo mejor que cualquier gestión del kirchnerismo. Hernán Lombardi ha hecho una gestión fabulosa, no sólo Mauricio no sacó nada, que era la tontería que se decía por aquellos años, sino que todo mejoró. Nadie en muchos años hizo tanto por la infraestructura y la gestión cultural como esta gestión de Mauricio Macri y todo su equipo. El kirchnerismo en material cultural ha sido muy anodino.

Yo no la analizo directamente, tengo un criterio más global. El kirchnerismo es el populismo, este Gobierno ha sido muy populista y el populismo y la cultura son valores antagónicos. Estos años le han hecho mucho daño a la cultura, pero no por la política cultural, sino porque la cultura tiene que ver con reivindicar ciertos valores y ciertas cosas que el kirchnerismo no respetó. Si a vos sólo te parecen buenos los artistas kirchneristas estás haciendo un daño. Si tenés esos programas de tele oficialistas donde todos los que iban eran una mezcla nefasta, entre ser un fanático y despreciar al que piensa distinto, a su vez que te dan dinero, te hacen cantar en los lugares, actuar, eso es lo contrario a los valores de una sociedad culta. A mí no me importa lo que haya hecho el kirchnerismo en materia de gestión cultural porque en esencia el kirchnerismo te conduce a la incultura. Además el dinero en el gobierno es una decisión, si vos tomás decisiones en un sentido y no en otro también estás tomando una posición. Si vos decís: "Nosotros a la gente de menores recursos le dimos el Fútbol Para Todos", te gastaste 6 mil millones en eso, tenés un pésimo concepto de la gente de menores recursos, porque eso podrías haberlo gastado en darles posibilidad de que aprendan música, inglés, sacarlos de la pobreza a partir de que sean mejores. El acceso a la cultura, al mundo del arte, te hace mejor, te hace más feliz.

Eso es muy despectivo, es la gran trampa del populismo. El populismo dice: "Nosotros estamos haciendo esto para los pobres". Me sorprende el mal concepto que tienen los kirchneristas de los pobres. A mí me gusta que la gente pobre tenga herramientas culturales para dejar de ser pobre, no lo quiero condenar a que si te gusta el fútbol y la bailanta, entonces fútbol y bailanta toda la vida. No, quiero que tu hijo sea violinista y toque en la Filarmónica de Estocolmo.

No me interesan, fueron programas sin ningún nivel la mayoría, no tienen ningún interés. Mucho dinero dado para los que piensan como ellos, se dedicaron a hacer programas de televisión que están bien, pero no mejoran el nivel cultural de la sociedad, y se gastaron un montón de dinero que se podría gastar en cosas muchísimo mejores.

-¿Qué opinas del acercamiento entre Macri y Lilita?
Me parece bárbaro, quiero que Mauricio sea el presidente, pero Lilita me cae bárbaro, la quiero mucho, me parece ideal. Todo lo que contribuya a que haya una cosa republicana en la Argentina que no tenga que ver con lo que pasó en estos años yo lo voy a apoyar.