"No tenía otra cosa en la cabeza que ser el goleador", reconoció Giovanni Simeone respecto de su objetivo personal en el Sudamericano Sub 20 Uruguay 2015 del que anoche fue campeón con la Argentina. Sin renegar de su célebre apellido, el atacante sueña con ganar la Liga de Campeones, quizás con la camiseta del Atlético de Madrid.

"Yo sabía que tenía que estar acá, tenía que estar acá y ser el goleador. No tenía otra cosa en la cabeza que ser el goleador, ser el mejor y salir campeón", dijo el atacante de River en una entrevista con la agencia internacional AFP.

Simeone finalizó Campeonato Sudamericano Sub 20 como el máximo con nueve tantos, cinco más que sus perseguidores y quedó a dos de alcanzar al goleador histórico de los Juventud de América, el colombiano Hugo Rodallega (11 goles en la edición de Colombia-2005).

Con la frescura de sus 19 años en la sonrisa, pero con el aplomo y la claridad para abordar a la prensa digna de un veterano del fútbol, Gio se reconoce como "un delantero de área" con la habilidad para colocarse en el lugar y el momento justo.

"Cuando Ángel Correa tira un centro yo sé que tengo que estar en el lugar y él sabe que yo voy a estar ahí", asegura el jugador sobre el accionar de la explosiva dupla ofensiva que brillé en el equipo de Humberto Grondona.

Correa superó una operación al corazón que lo dejó por más de 6 meses al margen del Atlético de Madrid y junto a Simeone se transformó en una de las mayores sensaciones del torneo que en el pasado coronó a grandes estrellas como Diego Armando Maradona y más recientemente a Lionel Messi y Neymar.

Con sus nueve goles en el torneo, Gio igualó la marca que Luciano Galetti estableció en 1999 para convertirse en máximo goleador argentino en un Sudamericano. Hace 15 años el "Huesito" le convertía uno a Venezuela, Ecuador, Brasil y Paraguay y dos a Chile, Perú y Ecuador. Entonces también la Argentina fue campeón y el ex jugador de Estudiantes convirtió el único gol de la final. Simeone, por su parte marcó por dos ante Ecuador, Perú, Bolivia y Paraguay, y nuevamente ante Perú pero con uno, completó sus nueve. En la final, sin embargo, no pudo festejar pero alcanzó la línea máxima con la que se gana un lugar en la historia.

Heredero del aguerrido Diego "Cholo" Simeone, reconocido por su habilidad en el mediocampo y por su inigualable voz de mando, Gio admite que la marca está en su esencia de futbolista.

"Hay veces que los delanteros se quedan y piensan nada más en atacar y hacer goles pero yo trato de defender. A veces sé que corro de más, pero nace de mí, de adentro", reconoce el jugador nacido en Argentina.

Sin renegar del peso de su apellido, Simeone considera a su papá "un plus que tengo y eso me ayuda como también me puede a veces perjudicar cuando hago algo mal, siempre va a salir el doble de mal".

Muestra con orgullo un tatuaje en su brazo en alusión a la Champions League, su torneo soñado. Y es que el atacante proyecta su carrera. "El primer paso es llegar a Europa" y otro objetivo a futuro es "la Champions, es uno seguro, no tengo otra cosa en la cabeza que eso y después el Mundial, eso sería un extra, lo máximo de lo máximo, llegar al Mundial y ganar", son los sueños del delantero.

Y la oportunidad de llegar a Europa puede llegar para jugar "en cualquier club. El Atlético es un plus por todo lo que le dio a mi papá y aparte es la roja y blanca, en la roja y blanca con River me ha ido bien y ojalá algún día me toque con el Atlético", concluyó.