Juan Bautista "Tata" Yofre, director de la SIDE en los inicios del menemismo y destacado escritor, habló con Infobae TV sobre el caso que está en boca de todos los argentinos: la misteriosa muerte del fiscal especial de la AMIA, Alberto Nisman, tras haber denunciado a la presidente Cristina Kirchner y varios funcionarios y dirigentes del oficialismo de negociar la impunidad de Irán en el atentado a la mutual judía.

"El partido aceptó pobremente un documento que a última hora trajo Carlos Zanini. Me hizo acordar a ese peronismo que yo veía alrededor de Menem acompañando su proyecto inviable de la "re-re". Yo veía a esos viejos amigos, porque yo ya me había ido del Gobierno, y pensaba: ¿cómo es posible que acepten esto?", dijo el ex jefe de los espías sobre la reacción del PJ tras la muerte del fiscal.

Sobre el rol de los servicios de inteligencia durante el kirchnerismo, el autor de Fue Cuba y 1982 expresó: "Este gobierno usó mucho la SIDE para distintas cosas. Usó el dinero para comprar lo que no era afecto, y después usó la carpeta, el carpetazo, para asustar, silenciar, o atraer a determinadas personas. Es famoso esto. Gente que ha concurrido al despacho personal y estaba su carpeta ahí".

Consultado sobre su opinión sobre el ex director de operaciones de la SI, Antonio "Jaime" Stiuso, señalado –especialmente por el Gobierno– como un personaje clave en el caso Nisman, Yofre manifestó: "Stiuso sabe mucho, conoce los secretos de mucha gente, de la clase dirigente. Fue tomando cada vez más importancia, nunca tanto como en la época de Kirchner, hacía tareas que el presidente le daba".

Y añadió: "Todo personal que trabaje en 25 Mayo 11 (sede de la SI) es un peligro, algunas más, otros menos. Stiuso es un hombre que sabe demasiado de la intimidad presidencial. Muchas veces, cuando acceden al despacho presidencial, ven cosas o escuchan cosas que no deberían escuchar".

Por último, cuestionado sobre el anuncio de la nueva Agencia Federal de Inteligencia en reemplazo de la SI, opinó: "En un país más o menos serio, se intentaría reunir a las diez personas que más saben, legisladores, gente del pensamiento, y rediseñar el organismo desde otra perspectiva, y no a las apuradas como hizo la Presidente, que llegó a decir que el nuevo director iba a estar cuatro años y permanecer en el gobierno que venía. O sea, le quieren dejar a Macri, Scioli o Massa un jefe de la SIDE ajeno".